-Bienvenido de nuevo a tu escuela, Leonard.
Las palabras del subdirector golpearon de una manera extraña mi corazón, varios recuerdos de mi infancia eran rememorados mientras entraba en la oficina de la directora.
-Bienvenido, como una pequeña excepción, estarás en la dirección, serás mi ayudante y de vez en cuando ayudaras al profesor que lo requiera, ¿estas bien con eso?
Decir que esas palabras me alegrarían tanto era muy poco, no me gustaba tratar con niños así que sin duda sonreí aceptando el cargo y me fui directo a mi escritorio a la espera de las ordenes de la Directora.
Los minutos pasaron y sonó el timbre para el receso, la directora se acercó a mi y me indicó que en el receso era mi hora de comida, así que podía salir a buscar algo de comer en las cafeterías de la primaria, hecho que sin duda realicé apenas terminó de explicarme.
La comida del lugar era algo económica, ni tan cara para un adulto pero no tan barata para un niño de apenas 9 años. Así que me dispuse a ordenar 3 tacos de barbacoa y un agua natural para poder digerir mas fácil los alimentos. Pasaron unos minutos y me entregaron mi orden totalmente lista y entregué el dinero a la cajera. Caminé buscando un lugar en el cual descansar y comer mis alimentos, haciendo un poco de memoria recordé un lugar en el cual de niño frecuentaba y era a espaldas de los baños, bajo un enorme árbol que en ese entonces era increíblemente gigante para mi.
No tardé demasiado en llegar al lugar y observé lo que era el tronco del enorme árbol, sin duda alguna seguía siendo enorme, me senté en el suelo recostando mi espalda en el tronco del imponente árbol.
-Sigues siendo enorme, maldito.
Recordar el hecho de que me lastime hace años con una rama que colgaba del árbol despertó un poco de humor en mi.
La comida no era tan buena, pero tampoco mala, algo muy típico en las escuelas del país, sin duda se tenia que pagar mas para tener esa enorme calidad en los alimentos, los cuales comenzaron a provocar unos intensos cólicos en mi estomago. Me encaminé al baño mas cercano, el que estaba justo frente a mi, y entré al cubículo mas cercano sin detenerme, baje mis pantalones y ropa interior y como coloquialmente se dice "me senté en el trono".
Mientras mi cuerpo se encargaba de desechar los reciduos de mi digestión, yo me distraía en mi celular navegando por internet, sin percatarme, sin pensar en nada mas un ruido extraño me sacó de mi mundo.
-¿Hay alguien ahí?
Pregunté sin obtener respuesta, así que terminé mis necesidades y limpié mi cuerpo, me coloqué la ropa nuevamente y salí del cubículo buscando el origen del sonido.
" Grrrrrrr" era lo que suavemente se escuchaba, busqué en el área el origen de este sonido topandome con una puerta que bien conocía, siempre estaba cerrada y solo dos ocasiones la vi abierta mostrando una pequeña bodega en el que almacenaban viejos objetos. Trate de abrir la puerta pero el sonido del timbre marcando el final del receso inundó mis oídos.
-Tal vez mañana...
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Diario de una pesadilla
Horror¿Tu escuela primaria también fue construida sobre un cementerio? Leonard creía en esa leyenda cuando estudió en la escuela primaria cercana a su casa, lo que no se imaginaba es que regresaría 5 años después y descubriría una enorme pesadilla que c...