Capitulo #4: Eres un imbecil - Maratón 2/3

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Harry

Sus palabras me hicieron reaccionar. La verdad es que jamás se había pasado por mi mente, de que estaba jugando con Alice, siempre pensé que era una forma de olvidar a Kate, nunca pensé que llegaría tan lejos.

Me sentía más mierda de lo habitual y no sabía si eso era bueno o malo. No podía hacer nada por cambiar mi situación, y si había una forma de hacerlo no lo iba a hacer

-Ve a arreglarte- escuche después de estar tan concentrado

- ya va a comenzar la fiesta- me di la vuelta y pude ver a una sonriente Alice. Se me partió el alma. La mire enternecido y la abrace, no sentí nada parecido a lo que sentía con Kate solo con estar cerca de ella, pero no era desagradable.

-¿Qué hacías dentro?- Pregunto bajo

-Había venido a verte, pero como no estabas me estaba yendo- mentí

-Ya me tengo que ir, nos vemos luego- dije sonriéndole lo más dulce que pude, porque a decir verdad no me sentía muy bien. Ella sonrió y se fue a su habitación. Salí rápidamente de el hotel y me dirigí a mío, al entrar a la habitación me quité la playera y los vaqueros y me metí a bañar, al salir me vestí con una camisa negra y pantalones del mismo color, no quería llamar la atención. Luego pasé por Alice en el coche y fuimos a esa fiesta que de seguro seria aburrida y nada interesante.

Ali lucía más guapa de lo que era. Ató se cabello claro a un lado y se puso un vestido color beige ajustado junto con un cinturón en la cintura negro y tacones altos. Se veía muy linda, pero nada comparado con ella, llevaba un vestido rojo strapless y tacones altos y negros. Su cabello estaba suelto como de costumbre, sus labios de un color rojo intenso, tentándome a besarle, pero ahora llevaba unas leves ondas. Era mejor irme en vez de quedarme embobado con ella.

Kate

-¡Kate!- escuché a mis espaldas

-Pero mira qué guapa te has puesto- dijo una sonriente Alice.

-Gracias Ali- Sonreí

- estás preciosa- la abracé

-Es genial que estés aquí- me dice, entonces Harry apareció tras ella y la abrazo por la cintura, apoyando su rostro en el hombro de Ali.

-Voy a tomar algo, vuelvo en un rato. ¿Vale?

-No me gusta que tomes...- y así comenzó una conversación entre novios, en la cual yo no estaba incluida. Para mi suerte llegó mi único y gran salvador Liam.

-¿Si te abrazo no duele tanto?- dijo Liam en un susurro abrazándome, acunándome en su pecho.

-Sí, ya no-sonreí, ¿pensaba salvarme siempre? La idea era tentadora, pero debía arreglármelas sola.

-Si te duele verle, ¿Por qué estás aquí, tonta?

-No estoy muy segura, pero, Alice quería que la acompañara además quiero que sepa que no voy a pasarme la vida pensando en él-Liam me sonrió y besó en la frente.

Liam

Era mi mejor amiga y no me gustaba verla mal por un imbécil, que resultaba ser uno de mis mejores amigos, pero nada podía hacer, en el fondo ella seguía enamorada de él y yo comendaba a estarlo de ella.

La necesidad de cuidarla era algo que no podía controlar, necesitaba verla bien, sonriendo. Jamás le diría lo que sentía, no quería arruinar nuestra amistad, pero esto se estaba volviendo muy cansado.

Destinado a quererteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora