Harry
¿Qué haces cuando amas a alguien y tu orgullo no te permite decírselo? ¿Qué haces cuando amas pero no eres lo suficiente bueno para ella? ¿Qué mierda haces cuando sabes que no volverás a verla nunca más?
Ella estaba parada ahí, observando el piso. Alice estaba junto a ella. Tenía unas ganas de acercarme a ella y abrazarla nuevamente.
La van llegó a por mí y ya no la vería mas, por lo menos por unos meses. Alice se me acercó y colgó sus brazos alrededor de mi cuello. Esa chica no provocaba ni uno de los sentimientos que su amiga provocaba en mí, sólo lastima y respeto. Ella no tenía la culpa de ser tan crédula. La verdad es que no quería utilizarla para olvidar a su amiga pero no me quedaba de otra.
-voy a extrañarte- me abrazó- voy a llamarte cada vez que pueda ¿de acuerdo?
-Ehh...- miré a la chica que estaba a sus espaldas, que miraba el piso- de acuerdo- intenté apartarme de ella pero no me dejó. Se acercó a mí y me sentí en la obligación de besarla.
Observé de reojo a la chica y esta se limitó a entrecerrar sus ojos, como mareada, luego me acerqué a ella.
-Adiós-dije intentando sonreír. No me dijo nada, sólo movió su mano a modo de despedida con una leve sonrisa que obviamente era fingida.
Le dediqué la última sonrisa a Alice y subí a la van. No pude evitar mirarla por última vez. Mantenía su anterior postura: quieta, seria y aún miraba el piso. Jamás le diría mis sentimientos, no quería hacerle daño.
No podía negarlo, yo no soy un buen chico. No lo soy, no lo he sido y no lo seré. ¿Razón o motivo? Porque me da la gana. De hecho, hago lo que quiero. Mi madre desapareció cuando nací y mi padre es un hijo de puta. La he pasado solo toda mi vida y quizás eso me hizo convertirme en la mierda de hombre que soy.
El viaje al aeropuerto se hizo demasiado corto como para seguir pensando en mis verdades. Aproveché el hecho de que el avión tardaría un poco porque le darían la última revisión y me tomé una cerveza que tenía guardada en el bolso.
-Marica-me había dicho Louis entre risas, mientras tomaba su cerveza después de bajar de la van.
-eres un imbécil Harry-
- ¿Por qué no vas donde ella y le dices lo que sientes en vez de revolcarte con cualquier puta que se te cruza por el camino- Unas chicas con minifalda pasaron y no me llamaron la atención en lo absoluto. La única que captaba mi atención era ella. Louis miro las piernas de ambas y sonrió socarronamente, el también era una mierda.
-Eh joder, que tu eres el hijo de puta ahora-dije empujándolo entre risas.
Louis, a pesar de ser un imbécil, tenía razón. Ya había considerado la opción de decírselo pero eso le causaría sufrimiento, pues yo de seguro la volvería a lastimar para "olvidar" penas y rabias. A demás mi orgullo no me dejaba hablarle, era casi imposible hablar con ella sin ser sarcástico o sin gritarle.
Todo lo vivido anteriormente, parece que solo fue un dulce sueño, uno que no quiero olvidar, y que espero todas las noches que se vuelva a repetir.
Subí al avión y me senté cómodamente, dispuesto a dormirme y dejar de pensar en ella.
Una azafata colorina se dispuso a interrumpir mis planes.
-Harry, ¿quiere que le de algo?- dijo con una sonrisa. Pude percibir su doble sentido, pero no tenía ganas, solo quería dormir-
-No Alison- sonreí sin mirarla.
-Sabe que estoy a sus órdenes. ¿Verdad?- se acerco a mí.
-Si Alison, muchas gracias- la mire. Me devolvió la mirada, algo decepcionada y luego se sentó en mis piernas y comenzó a desabrocharme la camisa mientras besaba mi cuello.
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Destinado a quererte
FanfictionA menudo nos preguntamos como una persona puede incidir tanto en la vida de otra. Cambiarlo todo, hacer sentir todo diferente y luego tener que despedirse. Así fue..... El vino y lo dejo todo mejor, el viento, el aire y la tierra que hoy piso. Y l...
