El bajo de mis altos: 1

39 1 0
                                        

Me siento frustrado, sin ánimos, molesto y con pocas ganas de vivir, lo cual me enfada porque por más que busco salidas hay más problemas.

No me siento como mi yo anterior que, a pesar de lo que se presentara siempre buscaba un lado positivo y continuaba, no me siento ese alguien que a cada obstáculo que hubiese, simplemente lo superaba como si nada, me siento estancado, siento que voy contra la marea pero ya sin fuerzas y eso me ahoga, me mata lentamente.

He descubierto mi enojo con Dios y a su vez mi pérdida de la fe, también descubrí mi enojo con la vida, siento que no ha sido del todo buena conmigo, realmente lo único bueno después de mucho tiempo ha sido la llegada de una chica especial, quien con el tiempo que lleva conmigo ha apaciguado el rencor, el odio y disgusto hacia mi diario vivir y hacia algunas personas que forman parte de él.

Si, esa chica me ha devuelto fuerza para luchar un poco más, esa chica es quien poco a poco ha devuelto una sonrisa a mi rostro, quien me ha hecho sentir de nuevo el calor del afecto, ese afecto sincero, de ese afecto que te hace sentir paz.

Para ser honesto tengo miedo, miedo a perderla así como he perdido a gente importante en mi vida, tengo el temor de que ese calor que viene con su afecto se vaya y que todo se torne frío y por ende, todo termine, temo el día en el que ella como muchos en mi vida llegue a cansarse de mi y simplemente se marche y con ella se vaya el poco de felicidad que trajo consigo.

Daniel Aguilar: Mi vida. Where stories live. Discover now