Capítulo 9

528 41 20
                                        


Y nuevamente la rutina de la pareja aun no oficial (al menos para Souichi) volvió a ser bastante cotidiana, Morinaga salía a trabajar desde temprano y su senpai seguía realizando sus investigaciones para la universidad en la que parecía hacer eterna su estadía. Sus investigaciones eran principalmente para los estudios de la agricultura, pero últimamente estaba bastante intrigado en crear algo que quizás podría ser más útil en su momento, y eso era desarrollar algún mejunje o  algo que le ayudase con esos horribles mareos repentinos que le hacían odiar a Morinaga y su situación.

Ya por otro lado se encontraba Morinaga, quien no dejaba de mostrar su felicidad por su futura familia, incluso no se había mordido la lengua al hablar sobre el adorable y embarazado sempai que se encontraba trabajando arduamente en la universidad donde estudiaba y que hacía un trabajo exepcional, incluso no omitió el comentario de que le parecía escuchar las campanas de boda después de que el mayor tuviese a su hijo... ahora sólo debía saber cómo proponer matrimonio a su senpai y no morir en el intento, por lo que le vino una idea repentinamente ¿Y si lo embriagaba y le proponía matrimonio? ¡POR SUPUESTO QUE NO SE PODÍA! estaba embarazado y no podía ingerir bebidas alcohólicas, lo que le hizo recordad de repente... ¿Su sempai habría dejado su vicio al tabaco?

Estuvo toda la tarde martillandose la cabeza con la simple imagen del mayor ingiriendo su bendito tabaco con una enorme barriga de embarazado (Obviamente esta exagerando la escena, pues era reciente su embarazo y su senpai era lo suficientemente maduro y responsable como para poner en riesgo la vida de su hijo... ¿Verdad?) siguió el resto del día con el alma pendiendo de un hilo debido a las malas pasadas que le jugaba su mente poniendo al mismo causante de sus alucinaciones en distintos escenarios en donde se ponía en riesgo la vida del pequeño no nato en manos de su "madre".

La jornada laboral dio fin con el martirizado Morinaga que corrió al departamento que compartía con su senpai encontrándolo plácidamente  recostado sobre el sofá revisando algunos de sus libros, parecía tan sumergido en su lectura que ni siquiera había notado su presencia...

- Ehhh, estoy en casa...

-Ah, Morinaga, lamento el desorden...

Dijo sin darle mucha importancia a sus palabras y se dispuso a seguir leyendo lo que parecía la cosa mas interesante del mundo.

-¿Cuál desastre?

-El de la cocina por supuesto, tenía hambre y no había nada decente en la nevera o en los gabinetes para comer, de la nada me vino un horrible antojo y terminé comiendo lo primero que vi comestible.

Y no mentía, aunque, su senpai debió ser más especifico en cuanto a "desastre" se refería, eso no se podría describir como un desastre, era peor que la segunda y primera guerra mundial juntas... ¿Eso era la puerta del gabinete desprendida? Después observó lo que seguramente era lo que su mayor había consumido, dentro de una olla se encontraba una mezcla a simple vista asquerosa de color marrón, con algunos vegetales mal cortados, junto con estos había algunas partes de pollo y lo más escandaloso que había era una cabeza de pescado, si su senpai no fuera tan lindo podría jurar que eso no era mas que una invocación demoníaca... escuchó los pasos del pelilargo y fue que se atrevió a preguntar...

-S-Senpai... ¿Qué se supone que es eso?

-La cena...

-...

Morinaga no contestó, pero esa cara bastante desanimada lo decía todo. El mayor bufó molesto y se fue de la cocina, claramente estaba molesto con el azabache por haber despreciado su comida ¿Qué se creía ese imbécil para decirle que no estaba bien elaborado? Era lo que decía el tutorial, bueno, la mayor parte al menos sí lo era, el pescado había sido un toque suyo, eso y el chocolate para que tomara el color, ese Morinaga no sabía reconocer entre la comida y un arte culinario.

Eran al rededor de las 12:00 a.m. y el menor se hizo presente en la habitación de su senpai totalmente cansado y sin ganas de acosarlo o de manosearlo como usualmente hacía, el mayor se encontraba completamente dormido y pacífico, nada que ver con la fiera bestial que era cuando se encontraba despierto. Suspiró y se decidió a dormir el resto de horas que podría antes de que su alarma sonara para que volviera al trabajo a buscar estabilidad económica para su familia... solo había algo más... y era que no podía conciliar el sueño...

-Senpai

-Hmmm

-Senpai...

-¿Qué quieres?

-Yo... quería saber... ¿Cree que sería prudente buscar una casa en donde podamos criar a un bebé?

-¿Por qué te preocupas ahora?

-Es solo que, este apartamento es ideal para dos, pero no aceptan niños, por lo que sería bueno que comenzáramos a buscar alguna inmobiliaria para comprar una casa en donde pueda crecer el pequeño, y después de tenerlo yo volveré a casa de mis padres...

-No deberías preocuparte por eso tan noche, de todas  maneras lo daremos en adopción, así que no veo necesidad de eso, así que si no tienes nada más que hablar necesito dormir, recuerda que ahora siempre estaré cansado por lo que quedan de estos 7 meses que faltan.

No hubo más charla, Souichi se había vuelto a quedar dormido, Morinaga por su parte, sintiéndose incómodo por la situación y la corta charla se dispuso a levantarse y dirigirse a la recién reparada cocina (ya compondría la puerta del gabinete después) y tomar una de sus latas de cerveza para dirigirse con ella a la sala aun a oscuras. Dio un gran sorbo y después no pudo evitar ponerse a llorar como Magdalena, pues su querido senpai aun no parecía querer cambiar de opinión en cuanto a dar al pequeño o pequeña en adopción y no sabía qué podía hacer al respecto, el tiempo seguía corriendo y aunque su senpai no tuviese tanto tiempo en espera, sabía que los días pronto se reducirían... y esa sin duda, era para él ya no la dulce espera color rosa que todo mundo pinta... Para Tetsuhiro Morinaga era un tortuosa espera...





Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jul 01, 2018 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

S-Senpai?: La supervivencia de Tetsuhiro MorinagaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora