Todos, absolutamente todos, tenemos esa maldita costumbre de hablar sin pensar muy bien lo que de verdad queremos expresar; tenemos ese don de hacer las cosas como creemos y no pensamos en las consecuencias; esas estupidas consecuencias que nos persiguen durante el resto de nuestra vida.
Si tan solo supiéramos que decir con cada sentimiento, en lugar de hacerlo al azar como si jugáramos a la ruleta de la suerte, porque en parte sí que lo dejamos a la suerte; lo dejamos en el aire, y que pase lo que tenga que pasar, total, lo echo, echo esta ¿no?.
La estupidez humana puede ser tan dolorosa, como agobiante; sobre todo si hablamos en sentido emocional, ya que, por desgracia todos sentimos, aún que algunos parezcamos seres extraños sin alma ni sentimientos, sentimos también. Somos capaces de sentir amor, tristeza, hambre, sueño, dolor, rencor, odio...
Sobre todo ese cabreo emocional que nos da porque alguien o algo nos desquicia de tal forma que somos incapaces de controlarnos, o al menos yo no soy capaz. Esa rabia interna que se me mete, es como si me quemara el alma y me nublara impidiéndome ver con claridad; en ese momento, hay que tener cuidado, porque es justo cuando más peligrosa, maquiavélica, rencorosa, y embaucadora me vuelvo; no tengo piedad alguna, una vez agotan mi gran paciencia, exploto, sacó la fuerza de quién sabe dónde, y pasó por encima de quien sea. Pero así mismo, es algo malo no sólo para el resto, sino para mí también, ya que puedo llegar a ser tan cruel con las personas que no tienen la culpa de mis estado, que al final puedo llegar a perderlas y alejarlas completamente de mi...
¿Por qué será que cuando uno se enfada, es cuando más suelta la lengua, es decir, que habla ,más de lo que debería, sin evitar sacar ese algo que no se quiere ni siquiera mencionar...?
A quien mierda queremos engañar, cuando decimos que se pasará, por dios, todos sabemos que aún que volvamos a estar tranquilos guardaremos eso con un rencor; y cuando nos saquen en cara algo, lo volveremos a mencionar, haciendo de eso una batalla y como si el rencor que se guardara fueran las armas para destruir todo lo bueno que había, utilizamos hasta el más mínimo secreto doloroso que hemos guardado escondido en el fondo de eso que decimos corazón.
De un ángel que te quiere y te cuida.
ESTÁS LEYENDO
Why?
Random¿Que cómo comenzó todo? Pues simplemente porque un día estuve dispuesta a darme cuenta de la realidad, y gracias a él me di cuenta...pero no es la persona que creen, no es una historia de amor ni siquiera se si es una historia, él, mi pesadilla, mi...
