la sombra

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Hace mucho tiempo una niña triste y sola que caminaba por los rincones de un oscuro lugar llamado mundo, una niña que estaba asustada, muy asustada, y nadie la ayudaba, esa niña pobre e indefensa que no le quedo mas remedio que aprender a sobrevivir frente a las horribles sombras que la asechaban, lo único malo era que la única forma de protegerse, por decirlo de alguna manera, fue dejando que un monstruo estuviera con ella, ahora la niña era una muñeca a la que manejaban como si no tuviera voluntad propia, y no se equivocaban... Ella no era la única que tenía un monstruo, no era la única que estaba asustada, habían muchas más personas en ese mundo, pero ella era la peor de ese lugar, o al menos eso creía ella, la niña ya no era la misma, con el tiempo fue cambiando, ya no era aquella dulce y feliz niña, había crecido...era una chica, se había vuelto una persona fría, seca, sin sentimientos ni remordimientos, aquel monstruo se había apropiado de ella dejando en si un gran vacío dentro, él le hacía daño, mucho daño, no lo veía ni siquiera lo conocía pues era solo una sombra, no se dejaba ver pero lo tenía siempre cerca, la vigilaba, le decía o mejor dicho le gritaba su triste realidad, no la quería muerta, pero si débil y triste, ya que de esa manera era más fácil dominarla, él sabía sus debilidades y las aprovechaba para hundirla mas, la había encerrado en si misma, la había vuelto una ficha con la que jugaba, cada palabra, cada sueño, cada roce que este le proporcionaba le hacía daño, le quemaba, le retorcía e incluso rompía su alma en pedacitos, la chica ya no podía más, estaba mal tan mal que no podía hacer nada, estaba aterrada, tenía un gran dolor mental y sentimental que le impedía gritar, su voz estaba totalmente apagada, sus ojos pedían socorro con su mirada triste, nadie la entendía, nadie la ayudaba, ya no sabía que hacer su voz solo era un fino sonido inaudible, sus palabras decían lo contrario de lo que quería, se estaba volviendo loca, completamente loca... Aquella muchacha para intentar llenar ese vacío que llevaba dentro se empezó a hacer daño así misma, y de esa manera cambio aquel dolor por otro que pudo ver, pero como dije el tiempo pasaba, ella se acabo volviendo del todo distante, fría, seria... Cambio por las personas, cambio por sus palabras, cambio por sus actos, cambio por esa maldita sociedad en la que se había metido por error, o mejor dicho ellos se metieron en su vida, ella se creía la persona más inútil, mentirosa, idiota....todas las verdades que le decían, las bofetadas mentales que le soltaban en su propio rostro y toda esa mierda que le hacían creer, a medida que eso sucedía cada vez se destruía mas así misma sin poder evitarlo, pero ya no funcionaba eso no era suficiente necesitaba mas, mucho más, hasta que al final decidió hacer daño a otra personas, no se sentía bien, pero lo hacía, sentía que era una simple marioneta, él la obligaba, no tenía otra opción, necesitaba ayuda, ya no podía más, estaba destrozada, quería llorar pero su orgullo podía más, sabia que si la veían demostrar sentimientos le harían mucho mas daño y eso ella no lo aguantaría, necesitaba que alguien solo una persona le dijera que todo iba a pasar, que todo se iba a solucionar, que era libre.... Ya estaba harta de luchar sola, estaba harta de levantarse después de cada caída, tenía tantos cardenales, golpes y cortaduras en su cuerpo, ya no comía, ya no dormía, ya ni siquiera podía pensar sin que él estuviera asechándola y poniendo pensamientos malos que la destruían. Un día simplemente se quedo ahí, en el suelo mirando la oscuridad, ya lo único que quería era una muerte efímera, que le liberará de esa carcel en la que permanecía, pero al parecer hasta la muerte huía de ella ya que nunca llego, pero así como la oscuridad viene se va...después de un largo tiempo alguien se acercó pero no era uno, ni dos, eran cinco, ella no podía creerlo, intento decirles que se alejaran porque tenía miedo de hacerles daño como lo había echo con el resto, pero no, ellos se quedaron la miraron, la miraron, la miraron... Hasta que sonrieron, y en eso momento tuvo una agradable sensación, tan agradable que simplemente se dejo llevar, cuando pensó que le darían la mano, se sorprendió porque no solo le extendieron la mano, sino que también la ayudaron a levantarse y a seguir con su camino, la elevaron y la ayudaron a descubrir quien era, y después de muchísimo tiempo por fin sintió que ese cuerpo inerte en el que estaba había algo vivo, su corazón empezó a palpitar, aquellos salvadores se quedaron a su lado, aquellos cinco corazones que la salvaron de una terrible muerte, fueron convirtiéndose en un alma en la que ahora está dentro de aquella chica, cada uno luchaba con su propio monstruo, y cada uno fue afrontando la realidad, pero lo hicieron juntos, y por eso sé salvaron, todos tenemos una lucha interna, una lucha con la que ya no podemos, aveces pensamos que ya no podemos más, que ya todo esta perdido, pero se equivocan, siempre hay alguien o algo que puede salvarnos de una terrible caída, no todo es malo, también al fondo de esa oscuridad hay algo de luz, somos adolescentes, lo que viene adolecer, también significado dolor, todos tenemos un monstruo, pero no cometan el error de aquella chica que antes de conocer a sus héroes, se había echo amiga de su sombra pensando que así no estaría sola, pero lo único que hizo fue destruirla más y más, no están solos nadie lo esta, solo deben saber que no todo es como es, no todo lo malo es malo y no todo lo bueno es bueno, así como la persona que mejor aparenta estar no lo esta, detrás de esa linda sonrisa hay un monstruo y un dolor por el cual intenta salir, no te rindas a luchar, pues nunca se sabe cual cerca estas de conseguir tu meta.
De un ángel que te quiere y te cuida.

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