Era un día frio. Demasiado para la época del año en que se encontraban. El viento de otoño atravesaba las ventanas de manera veloz helando así la cara de los presentes en la habitación. Era un frio ligeramente incómodo.
Si existiera alguna manera de recuperarme,
Volver a ser lo que antes era, lo que ya no soy ni seré nunca más,
¿Cómo reconocerla? ¿Cómo saber que no terminara del mismo modo?
Si se da la oportunidad, y pasa desprevenida ante mis ojos, como un fugaz suspiro,
Perdiéndose así en el olvido, en el lugar donde quedan todas las cosas que pudieron ser.
Y nunca fueron, desvaneciéndose por culpa del temor a caer de nuevo en la tristeza,
Caí por ti, Elizabeth... no quisiera caer más, no podría.
La cara del psicólogo mientras leía el relato demostraba cierta sorpresa, pero en el fondo agradecía la valentía del chico de dejarle leer lo que había escrito.
- ¿Esto empezaste a escribirlo por cuenta propia? -dijo mientras lentamente alzaba la mirada dirigiéndola hacia el chico.
-Sí -contestó mirando aun la hoja de papel que yacía en las manos del psicólogo- creí que me haría sentir mejor. -añadió.
- ¿Funcionó?
-No, nada de lo que he hecho ha funcionado.
-Me alegra que hayas compartido esto conmigo, será de mucha ayuda.
-Lo dudo -suspiraba mientras crujía los dedos de sus manos tratando de relajarse- ¿continuará leyendo? -dijo después de guardan un poco de silencio.
-Sí, pero primero, quisiera que me dijeras algo más.
- ¿Qué?
-Cuando hablas sobre una posible forma de recuperar lo que eras, ¿a qué te refieres exactamente?, ¿hablas de alguna acción o de alguna persona? -preguntaba mientras ponía el manuscrito sobre la mesa.
-Posiblemente ambas. -contestó.
-Bien, ¿de quién se trata entonces?
-Se llama Alex, ella fue la primera a la que le conté todo sobre Elizabeth, lo que sentía cuando estaba con ella, lo que pasó por mi mente cuando supe lo que le pasó. Todo. -explicó el chico con bastante detenimiento.
- ¿Existe algún motivo en especial por el que le hayas contado eso?
-Ella insistió, estaba dispuesta a escuchar. Y yo, quería que alguien escuchara. Fue todo.
-Temes que te suceda algo similar con ella ¿cierto?, temes que lo que le pasó a Elizabeth se repita con ella. -el psicólogo hablaba con una voz aparentemente comprensiva.
-Tal vez.
-Lo que le pasó a esa chica no fue culpa tuya. No fue culpa de nadie. Ella tomó su decisión.
-Y yo tomé la mía. -contestó vagamente.
- ¿Cuál decisión tomaste? ¿Piensas hacer lo mismo que hizo ella?
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Melancolía
Non-Fiction"La tristeza y la soledad no tienen porque ser siempre emociones negativas". Un chico escribe un relato acerca de su fallecida mejor amiga con la intención de olvidarse de ella una vez terminada la narración. Pero se ve obligado a llenarse de triste...