-¡Al fin, hemos llegado! ¿Tienen hambre?
-Eso ni se pregunta papá- Contesté. ¿Qué? Me encanta comer.
Habíamos llegado hacía una hora al aeropuerto, habíamos alquilado un coche, y luego de dos horas conduciendo, llegamos a destino.
Ya habían pasado 7 años desde la última vez que estuvimos aquí.
No voy a mentir, los recuerdos que tengo de este sitio son buenos. Muy buenos, tal vez. Recuerdo que era feliz. Era un pueblo precioso, tenía muchos amigos, me encantaba el colegio. Incluso tenía un mejor amigo que jugaba conmigo siempre y vivía muy cerca de casa. Y tal vez me gustaba un poco... Cosas de niños, en fin.
Bajé la ventanilla y admiré el paisaje. Seguía siendo un lugar hermoso.
-¿Hamburguesa?
-Sip- Luke y yo al mismo tiempo. En este tipo de cosas, estábamos casi siempre de acuerdo.
Aparcamos y bajamos del coche cuando vimos un McDonald's. Cuando íbamos a medio camino, me di cuenta de que me faltaba el móvil.
-Papá, déjame las llaves del coche que me he dejado el móvil. Luego los alcanzo- me dio las llaves y salí corriendo.
Con el móvil en mi poder y hambrienta, empecé a caminar nuevamente hacia el McDonald's. En la acera por la que iba caminando, venían de frente un par de chicas. No les había prestado atención, hasta que pasaron a mi lado, y una de ellas me empujó con el hombro.
Me di la vuelta, esperando una disculpa. En cambio vi cómo se alejaban riéndose.
-¡Eh, tú! ¿Tu madre no te ha enseñado a pedir perdón?
Las cinco... chicas, por no decir algo mucho peor, se dieron la vuelta y me clavaron la mirada.
-¿Perdona?- Dijo la del medio con cara de asco.- Se nota que no eres de por aquí, cariño. No sabes con quien estás hablando.
-Me importa una mierda quien seas, cariño.- Dije imitando su voz de pito.- Adiós princesas, no voy a perder más tiempo con ustedes. Y tú, -señalé a la que me había empujado- ten más cuidado la próxima vez que se te ocurra empujarme.
Alcancé a ver que iba a decir algo cuando me di media vuelta y seguí mi camino.
...
-¿Dónde estabas?- Preguntó mi madre.
Ya estaban los tres sentados con la comida en la mesa.
-Ah, es que, ahí fuera, unas imbéciles... Nada. Todo arreglado.
-Maddie... No quiero que busques problemas nada más llegar.
-¡Mamá, tenías que haberlas visto! Ellas...
-No. Maddie, no quiero problemas. ¿Entendido?
-Si mamá.
Si... Y una mierda. No dejaré que esas estiradas se salgan con la suya.
ESTÁS LEYENDO
"M" de Maddison
Teen FictionMi nombre es Maddison Brooks, pero por tu bien, llámame Maddie. La historia que te voy a contar comienza con el regreso al pueblo de mi infancia por decisión de mis padres luego de unos años en el extranjero. Tengo que dejar la vida que...
