Capítulo 30
-A ver: recuerdo que estábamos en Tribeka y que tú estabas hablando con Claudia y con un chico mientras yo estaba con Bea a solas, igual que Fuentes con María y Sergio con Laura. Luego empecé a beber y… mierda. Me acuerdo de salir de la discoteca y me vienen imágenes de Bea gritándome; pero no me acuerdo qué decía porque hay una laguna en mi cabeza de lo que pasó después. Se ve que el alcohol ya había hecho efecto. Lo último que recuerdo más o menos es que me desperté en el prado del San Fran con un dolor de cabeza horrible y que estabais Claudia, Moni y tú. Creo que luego me acompañaste a mi piso; pero no me acuerdo. Sí me acuerdo de haberme acostado en mi cama y hasta hace quince minutos que desperté. Qué se me olvidó?-Marco
-Escucha esto.-Lucía
Busco en mi móvil la conversación que tuve con Fuentes hace unos minutos y reproduzco el audio. No sé cómo va a reaccionar Marco. Espero pacientemente a que el audio acabe mientras lo escucha Marco. Cuando dejan de sonar los gritos de Marco y Bea, miro a mi amigo y espero a que hable.
-Soy un monstruo.-Marco
Me fijo en sus ojos y veo que están rojos y que está aguantando las ganas de llorar.
-Marco, no llores, por favor.-Lucía
-Cómo quieres que no llore si la he jodido pero bien anoche. Bea no se merece eso. Joder, es que ahora mismo me siento mierda! No creo que me perdone, no me lo merezco. Por qué tengo que beber? Por qué tengo que hacerla sufrir? Quiero cambiar, es lo menos que puedo hacer por ella. No quiero volver a hacerle pensar que estar conmigo solo le trae recuerdos horribles. Joder, me doy asco…!
-Ey, Marco. A ver, tranquilízate. No, es que no es justo. Jo, no llores; que si no lloro yo también. No, es que me parece mal que me quieras hacer llorar a mí también! Yo que creía que éramos amigos… Sí!! Lo conseguí! Conseguí que sonrieras! Bueno, ahora mismo no me importa que te estés riendo de mí y de mi retraso. Yo te he hecho sonreír, es un hecho. A ver, no le des muchas vueltas a lo que pasó anoche que entonces te va a volver el dolor de cabeza. Creo que lo que necesitas es pensar en qué vas a decir. Yo me comprometo a darte alguna idea. Creo que la solución es que Bea vea que realmente vas a cambiar.-Lucía
-Y eso cómo lo consigo? No creo ni que quiera verme.-Marco
-A ver, para empezar, un poco más de positivismo. No me seas pesimista, eh. A ver, tienes una idea de lo que le quieres decir?-Lucía
-Bea, lo siento. Anoche me porté como un cerdo. No volverá a pasar.-Marco
-Nooo, no. Mal! Así la vas a deprimir a ella también. Y a todos los que estén alrededor que os oigan. A ver, tienes que parecer arrepentido; pero no arrastrado.-Lucía
-No parezco arrastrado.-Marco
-Si le das la razón como un lameculos te digo yo que sí que te arrastras. Tienes que arrepentirte; pero a la vez demostrarle que has madurado un poquito y que vas a empezar a controlar.-Lucía
-Aprender a controlar?-Marco
-Con el alcohol, burro.-Lucía
-Vale, y cuándo se lo demuestro?-Marco
-No seas impaciente. Primero piensa en lo que vas a decir. Ya tienes otra idea mejor que la de antes?-Lucía
-Bea, siento lo de anoche. No te prometo un cambio mágico; pero no quiero volver a transformarme en el Marco borracho que no mide lo que hace. Yo también me harté de esa mierda, y quiero pasar el tiempo juntos de otra manera.-Marco
-Bravo! Así sí! Vale, ahora vamos a desayunar. Hablaré con el grupo a lo largo de la mañana para quedar por la tarde. No bebas más.-Lucía
-No, no! Lucía, quiero que me prometas que a partir de ahora no me dejarás beber nunca más.-Marco
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Cometas, estrellas y tú
RomanceEstudiar fuera de casa nunca es fácil; pero de todo se viven nuevas experiencias. Siempre hay que mirar el lado bueno de las cosas. Mery y Lucía dejan atrás a sus amigos y familia para ir a la universidad de Madrid: una ciudad llena de tiendas, fies...