Me levante de la cama al oir el despertador, porque haber comparándome con rayita,desperté gracias a los preciosos rayos de sol de la dulce mañana que se colaban por mi ventana , no, ni de coña, ¿que preciosos rayos de sol?.
Que te despierten de un gran sueño, ¿es precioso? y todavía si son unos rayos de sol, que después de estar 9 horas durmiendo en la cama, bajo la oscuridad y con los ojos cerrados, de repente me viene un rayo de sol y me deja ciega por horas.
Camine hacia el armario que por supuesto no estaba lleno de ropa como la de Polyvore -como la de rayita- y cogi unos vaqueros, doblándolos dos veces hasta que quedasen por encima de los tobillos, me puse una camisa con cuello rosa - hoy nos dejaban ir con ropa normal, pero habitualmente teníamos que ir en uniforme- y unas vans -vale, hay en una cosa que si me parezco a rayita- las vans, tengo millones de vans y las saco de mi armario mágico que es como el bolsillo de Doraimon, no, enserio, me encantan las vans, son mi pasión, vivo por ellas.
Dejando mis fantasias con vans a un lado, debo ir al instituto rápido porque si no, no llego, no tengo a Liam Payne apoyado en su coche con una postura sexy, de no se cuantos caballos esperándome ahí abajo en mi portal.
Cogí la mochila y fui hacia la cocina -si, mi casa no tiene dos pisos-, por supuesto no tenia a mi madre allí, esperándome con una gran sonrisa, preguntándome que tal había dormido y preparando mis Pan Cakes con sirope de chocolate.
No, allí tenia a mis odiosos hermanos peleando por el juguete de los cereales y a mi madre tomándose su café de las mañanas con cara de pocos amigos, les quite la caja de cereales a lo que ambos respondieron con un: eeeh!, me eche unos cuantos en un bol que cogí de la encimera y luego eche algo de leche y empecé a comer, sumiéndome en mis pensamientos.
Mi hermano mayor tiene 17 años -si, el que estaba peleándose por el juguete de plástico que dura escasos 15 días, de la caja de cereales- tiene una gran mata de pelo color negro -al igual que yo-, levantado en un tupe que va de lado, el otro tiene 5 años, recién cumplidos, es tan adorable y a la vez tan maléfico que da miedo, es rubio y es igualito a mi y a mi hermano menos en el pelo, que mi hermano y yo lo tenemos negro -es algo raro-.
Me estoy durmiendo aquí, pensando en mis hermanos y debo ir al instituto.
-Cameron , debemos irnos -le dije a mi hermano mayor, sin obtener respuesta alguna- Cameron! Debemos irnos, vamos a llegar tarde! -dije una vez más, pero más alto,pasaron 3 segundos...4 segundos..5 segundos y nada- CAMERON JONES! ¡¿QUIERES MOVER TU PUTO TRASERO DE LA SILLA, MOVER TUS ASQUEROSAS MANOS, QUE AL SABER QUE HAS ECHO CON ELLAS Y COGER TU MOCHILA E IRNOS?! -le grite-
Mi hermano asintió avergonzado y me pego con una de sus asquerosas manos en la cabeza.
-Auuu! duele.
-Ashley, ¿quieres bajar la voz? -dijo mi madre con cara de pocos amigos- Me duele la cabeza.
-Vamonos -dijo porfin Cameron-
Y ambos iniciamos una larga caminata de unos 15 minutos, el instituto no estaba tan lejos, pero vamos a ser realistas, el chico más guapo del colegio tenia cosas mejores que hacer a las 8:00 de la mañana, como por ejemplo: fumarse un porro a las afueras del instituto junto a sus amigos populares, comentar el partido de futbol, ligar con chicas o infinitas cosas... a si que como tiene cosas mejores que hacer y ni siquiera sabe mi nombre, no cabe la posibilidad de que monte en su coche algún día.
La relación entre mi hermano y yo, es buena, demasiado buena diría yo, tan buena que asusta a mi madre, se piensa que estamos enamorados o algo de eso, pero esa idea no se me pasa por la cabeza y... que asco por favor, ugh.
Me saca casi 3 años y nunca nos hemos escondido nada, aunque nos pegamos e insultamos -lo típico entre hermanos- nos queremos demasiado, como para durar un día enfadados, en cambio con Matt, el pequeñin de la casa, es diferente, nos llevamos bastante mal, bueno.. soy un poco bipolar, hay veces que me dan ganas de aplastar su pequeña cabeza y echársela a los... cocodrilos y hay otras que simplemente lo veo y no puedo parar de abrazarle y besarla, es algo raro, pero supongo que será por la preferencia que le tiene mi madre.
A decir verdad me llevo mejor con mi padre, somos dos gotas de agua -eso dicen-, pero tampoco es que mi madre y yo nos llevemos como el perro y el gato, tenemos una relación de madre e hija estupenda.
Detuve el paso y le vi... Ryan Cooper, me sacaba 2 miseros años, pero dios mio esta tan bueno.
Doy un gran suspiro y sacudo la cabeza para sacar mis pensamientos de ella.
-¿Qué te pasa, Ashley? ¿Quién es el desafortunado que te ha robado el corazón? -pregunto Cameron alzando la mirada, buscando al culpable de mi suspiro- ¿No será... Evans?
-No me gusta nadie, cam.
-¿Parker?
-No.
-¿Jefferson?
-Noooo! -pronuncie con una mueca de asco.
-¿Claren?
-Que pesado, cállate ya.
-¿Enserio? Claren! Por favor hermana, ¿Dónde tienes el gusto? En el culo desde luego.
-¿Queee?! ¿Quién ha dicho que me guste? No me gusta nadie, pesado! -dije gritándole- Que tengas un buen dia, cam, te quiero -bese una de sus mejillas y fui hacia mis amigas, las cuales violaban a cameron con la mirada-
-Hola, ya estoy, gracias por esperarme -les dije agradecida, pero no obtuve respuesta- Hola? GRACIAS! -alce la voz-
-A-a-aah si, hola! -respondió Charlotte.
-Vamónos a clase -dijo Scarlet, sonriéndole a la nada-
-¿Que haces, a quién miras Scarlet? -pregunte intrigada.
-N-nada -respondio ella, y ahí fue cuando me di cuenta de lo que pasaba Ryan paso por un lado nuestro y me miro, nerviosa le sonreí, pero la mirada iba dirigida a Scarlet , podía ver en la cara de scarlet que se estaba derritiendo por dentro, pero No! No puede ser, no puede gustarle el mismo chico que a mi, hay cientos en el instituto en los que fijarse y tiene que hacerlo en el, bueno todavía no hay nada confirmado, estoy segura de que scarlet me lo contaría, pero bueno.. yo a ellas no las he contado que me gusta Ryan.
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¡No soy como Rayita!
Teen Fiction¡No!, no soy como rayita, no he tenido la suerte de tropezarme accidentalmente con Harry Styles en un aeropuerto o que Louis Tomlinson me halla eligido entre las 10.000 fans del estadio para invitarme al escenario. Tampoco tengo la suerte de ser rub...