¿Qué define a una mente pecadora?
¿El desearte cada noche aunque estés tan lejos? No estoy segura. Mis pensamientos son difusos cuando hablo contigo, cuando me respondes y te gana el nervio. Es maravilloso. Entonces, ¿cuál de las dos mentes es la pecadora? Al final, negativo con negativo es igual a positivo.
Lo divertido es saberme condenada y aun así seguir aspirando a tenerte de frente algún día. Pueden pasar años, pero estoy segura de que nada abatirá mi espíritu, no cuando el tuyo es un flama constante al final de mi camino.
A veces peco, y lo sé con anticipación, pero mientras tus manos me sostengan y viajen por toda mi piel, el pecado es delicioso y excitante. No es algo desconocido ni nuevo, pero contigo sabe diferente, se ve diferente y mi mente no lo lamenta. Quiero explorar el pecado de tus labios, el calor de tu cuerpo y el aroma de tu piel.
Si todo eso define a una mente pecadora, soy culpable y peco a diario.
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Confesiones de una mente inestable
Non-Fiction¿De quién? ¿Para quién? Aún no lo sé, pregúntenle a la mente inestable. Sus secretos son muchos que confesar.