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Unos rayos del sol. Molestos. Entraron por la ventana, me tape los ojos con la mano, pero me acordé de con quien estaba. Miré a mi lado, y ahí estaba él durmiendo boca abajo. Me levanté de la cama cuando vi que eran las 5:30 de la mañana. Busqué el pijama por el suelo, y me lo puse. Cogí el bolso y miré a Jimin que aún seguia durmiendo. No sabía si creerle o si no. Suspiré. Y salí de la cabaña cerrando la puerta con cuidado.

Camine sin hacer mucho ruido hasta salir a la cabaña de las chicas. Subí las pocas escaleras que había en mi cabaña y abrí la puerta con cuidado. Sonreí ante la escena. Steff y Jungkook. Los dos tapados y acurrucados en una sola cama. Me reí bajo. Deje el bolso en la cama vacía, y caminé hasta el armario y cogí una ropa cualquiera, entre al baño y me quité el pijama, para después meterme en la ducha. Me bañé rapidamente. Tenía que ir rápido a la cocina, ¿se acuerdan del castigo, no? Pues eso. Salí de la ducha, y me vestí, me peiné y sequé el cabello. Despues abrí la puerta del baño encontrandome una gran sorpresa.

Jungkook estaba parado frente a mí. Desnudo. Me miró sorprendido. Yo comencé a reírme y el rápidamente entro al baño y cerró la puerta. Miré a Steff que me miraba tambien sorprendida. Y comencé a carcajearme. Caminé hasta su cama y me senté. Ella se tapó con las sabanas.

-¿En serio te entrenaste con eso? -me burlé. Ella me tiró con una almohada.

-Cállate.

-Debió haberte dolido. -Dije mirandola sin poder parar de reírme.

-No voy a hablar de mi vida sexual contigo, ____ -se sonrojó.-

-Aw -hice un puchero. -De seguro después me lo dices. -dije levantandome.

- ¿Dónde vas? -preguntó mirandome y levantandose de la cama aún tapada por la manta.

-Al castigo que nos puso Laura a Jimin y a mi. -dije poniendome los zapatos.

-¿Un castigo? -Preguntó. La miré.

-Bueno, fue cuando tu me abandonaste en el lago por estar con tu novio. -La molesté. Ella entrecerró los ojos.

-Eres una mala persona ____. Me haces sentir mal. -Se cruzó de brazos mientras hacía un puchero. La abrace.

-Sabes que no. -Dije dandole un beso en la mejilla.- Me voy.

Ella se despidió con la mano, y yo salí de la cabaña. Caminé hasta la cocina del campamento. Suspiré, cuando estuve frente a la puerta. La empujé y entre. Ya estaban allí Laura y Taehyung hablando, Laura me miró y después lo miró a él.

-Explícale lo que tiene que hacer. -dijo pasando por mi lado, y cerrando la puerta. Lo miré, él me miró y me señalo la nevera.

-Tenemos que cocinar. -dijo seco y se giró a la nevera. La abrió, mirando lo que había adentro. Caminé hasta la encimera y me apoye en ella, mirando hacia abajo.

-¿A que hora te levantaste? -pregunté sin mirarlo.

-Después de que te fueras de la cabaña. -Respondió también sin mirarme. Él sacó unas papas y unas zanahorias. Después fue hacia un estante y saco una bolsa de caldo. Hice una mueca rara, me miró. -¿No te gusta la sopa?-

-La odio -contesté. Él sonrío, y tiro la bolsa de caldo en la encimera.

-Pues es lo que hoy comeremos. -dijo con un cuchillo caminando hacia mi, y posicionándose a mi lado, para comenzar a cortar la zanahoria. Me miró. -¿Que haces? -preguntó como si no fuera obvio.

-Nada.

-Por eso. -comentó sarcástico. - Llena una olla de agua.

Puse los ojos en blanco, y caminé hasta debajo del fregadero. Me agaché y abrí el estante de abajo para sacar una olla. La cogí y la puse encima del fregadero, comencé a llenarla de agua. Me di la vuelta y vi a Jimin cortando las zanahorias como si lo hubiera hecho antes.

-¿Lo has hecho antes? -pregunté mirando como cortaba.

-Sí -respondió sin mirarme. -Mi padre trabaja en un catering.

Asentí y me di la vuelta. Cerré el grifo del agua, y cogí la olla para ponerla en la estufa.

-¿Le echo la sopa? -pregunté mirando a Jimin. Él me miró frunciendo el ceño. Eso hizo que se cortara.

-Mierda -susurró viendo como brotaba sangre de su dedo. Me reí. El me miró molesto.

-Espera.

Me adelanté a ir al baño de la cocina y busqué el botiquín. Lo encontré. Fui a la cocina, Jimin estaba sentado en una silla tapandose el dedo con una servilleta, me senté a su lado y puse el botiquín en la mesa. Le quité la servilleta y busqué un pañuelo y alcohol. Le envolví el dedo. El me miró.

-¿Te arde? -pregunté. Él negó. Busqué una curita y se la puse. Cerré de nuevo el botiquín.

-Ya está, no era para tanto. -dije mirándolo.

-No sabrás cocinar, pero eres una buena enfermera. -comentó mirándose el dedo y sonriendo. Volvió a mirarme. Nos quedamos unos segundos así, hasta que me acordé de la sopa. Desvié la mirada.

-Creo que deberíamos acabar de hacer la comida. -dije levantandome de la silla. Pero Jimin tiró de mi mano, acercándome a su rostro.

Perfecto. Hermoso.

-¿No me crees, verdad? -preguntó mirándome con aquellos ojos marrones. Sinceros. No hablé, el acarició mi rostro. -Perdón. -una vez más.

-Lo has dicho tantas veces que empiezo a creermelo. -respondí en susurros. Él suspiró.

-_____ estoy enamorado de tí, creeme. -Susurró.

Mujeriego •Jimin• [Completa]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora