12 Cena

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*Desde la puerta del restaurante, Christopher observa como Dulce y Poncho juegan.  

Sabe que ya no hay necesidad para sentir celos.  Hace mucho tiempo aprendió que así son ellos.  Así como él y Dulce tienen su propia manera de comportarse (o sea coquetear.)  Fue una lección que tuvo que aprender en las primeras semanas de su noviazgo con Dulce: cada relación, cada par se manifestaba diferente.  Tenía que respetar eso y entender que no disminuía lo que él tenía con ella.*

Christopher: Interrumpo??

Poncho: Hermano!  *Antes de levantarse para abrazarlo, Poncho le susurra a Dulce:* Mira quién el destino te trajo...

*Dulce no lo puede creer.  Podría ser una simple coincidencia, o Sería verdad lo que dice Poncho?   ¿El destino está insistiendo en reconciliarnos por algo?  y justo ahorita en esta etapa de la vida... Es la primera vez en muuucho tiempo que los dos estamos solteros... 

Pero es que nunca funcionaron juntos... Siempre se separaban y luego volvían; este ciclo empezó en 2007 y seguía así por años.  Alargaban los problemas: la dificultad de mantener secreto su relación intensa, lastimando a terceros, los celos por malentendidos, y la aumentando falta de confianza.  La ultima ultima vez que cortaron en 2011, fue porque los dos decidieron que ya no era saludable seguir así.*

*Christopher ya está sentado en la mesa con ellos.*

P: Bro qué haces aquí?  Viniste a cenar solito?  *Poncho actúa natural.  No quiere que Dulce se de cuenta de que todo fue planeado.*

C: Pues iba recoger algo para cenar en casa

P: No tienes planes para esta noche?

C: mm no, nada...

Oye Dul, que onda No has dicho ni una palabra  *Mueve la mano en su cara para que reaccione.*

D: Perdón es que me quedé pensando  *En eso el celular de Poncho suena.* 

P: Disculpen... *Se va de la mesa, dejándolos solos.*


C: En qué piensas tanto?  *Él arrastra su silla más cerca para poder probar la comida de Poncho.*

*Dulce le pega la mano, pero de todos modos él logra a comer el espagueti que no le pertenece.*

C: Quieres probar?  *ofreciéndole lo que está en su tenedor*

D: No gracias  *sarcásticamente y come su propia lasaña*

C: No me vas a ofrecer de la tuya?  *Dulce voltea los ojos, y le da una cucharada *

D: Eres como un niño.  Un bebé.

C: Perdón bebé pero yo tengo hambre!  *Sigue comiendo del plato de Poncho.* ...Oye qué hacían tú y Poncho?  Cuando llegué, los vi muy abrazaditos

D: Ay no, No empieces -Mejor tú sigue comiendo *Le da otra cucharada de lasaña a la boca.*

*En ese momento regresa Poncho, cachándola en medio del gesto medio cariñoso.*

P: De qué me perdí??

D: Nada, él sigue igual de naco tragón comiendo toda nuestra comida

P: Puedes quedarte con la mía, bro.  Porque yo ya me tengo que ir

D: Qué ??!

P: Diana me llamó.  Algo urgente surgió, y se tiene que ir de la casa.  Perdóname Dulce, me tengo que ir ahoritita para cuidar a Dani

D: Escoges los peores momentos para ser un maduro responsable... Jaja no mentira.  Vete tranquilo, Poncho.  Tu familia te necesita.  Pospondremos esto para otro día

El Camino VondyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora