❀ veinte ❀

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[narrado]

¿Cómo se respira? Tengo a la Dani mirándome desde el tercer piso mientras trato de no cagarla jugando a las naciones, osea una saca de chucha al frente de la mina que te gusta, no es muy lindo po.

Y pa sumarle más el Diego esta sentado en las gradas ya que a su curso y el mío nos toco compartir cancha.

—Zorrilu, concentrate. —dice la Javi empujandome un poco.— No sé por quien estai más babosa si por la Dani o por el Sanwichito de palta.

Sanwichito de palta. Así le habíamos puesto al Diego pa que nadie cachará quien era mi apé.

Y fue entonces que todo cago. Chao dignidad.

Un pelotazo en toa la cara.

—¡¿Pero vo no pensai?! ¡Bestia culia! —grita la Zorraviera ayudándome a pararme.

Ay por la chucha mi nariz, hueon.

—Señorita, ese vocabulario.

—Ya, perdón. —dice la Javi rodando los ojos.— Pero vea lo que hizo este tonto po, digale que tire más suave, la mea bestia que es po.

Oh no, ya va a empezar.

Se formo un círculo al rededor de la profe y nosotras, iba a quedar la zorra de seguro.

Entonces fui salvada por el taita dios.

Me empezó a sangrar la nariz.

—Llevela a la enfermería. —dice la profe para después tocar el pito culiao y hacer que siguieran jugando los hueones.

En cuanto todos siguieron jugando, pude ver más que solo cuerpos sopeaos.

—¡Lu! —era la Dani.

Oh raioz. Yo, toa sudá y con la nariz como grifo soltando sangre.

Cuando la Dani llego hasta donde nosotras y me agarro de las mejillas e hizo una mueca.

—Mi bebé. —susurrro acariciándome la cara.

Cuidao con mi charco, hueon.

La Javi nos interrumpió y me llevo a la enfermería.

Puta Zorraviera, mi momento de brillar.

—No me miri así, Lu, tienen que arreglarte eso y después si queri salí a pelarte. —dice mientras la enfermera busca una caja de parchecuritas y algodón.

Esta vieja culia lo único que tiene es té de manzanilla, como si eso fuera a servir de algo.

Después de que la enfermera me dejo cachilupi, osea pal hoyo, salí con la Javiera y la profe me dejo que no jugara más, mientras que la Javi le dio el medio discurso de apoyo moral y lo bestia que eran nuestros compañeros, así que mareo tanto a la profe que esta la dejo quedarse conmigo en las gradas.

La Dani estaba hablando con el Diego cuando nos acercamos.

—Superalo, Torres, no tení ni una posibilidad. —fue lo que alcance a escuchar de lo que dijo la Dani.

—¿Qué onda microonda? —digo apoyándome en el hombro de la Javi.

La Dani me sonríe noma y me toma la mano.

—Quisiera poder quedarme, pero tengo que entrar al electivo. —hace puchero y yo sonrió flechá.

—Entonces te veo después. —digo ladeando la cabeza.

Hermano, llamen a la ambulancia, siento que me desmayo.

—Te voy a buscar a tu sala. —dice la Dani y de la nada me da un piquito pa luego virarse.

Miro a la Javi y está igual de shockeá que yo.

—Eso si que no me lo esperaba. —dice el Felipe cagao de risa.

Miro de reojo al Diego y este me mira como si fuera un alien.

—¿Tengo alguna huea en la cara? —digo tratando de no babear.

El Diego rodó los ojos y miro hacia otro lado, culiao raro.

Pero bien que me lo comería, ah.

—¡Ya po, Pipe, ven a jugar, sacohuea! —dice un hueon del curso del Pipe.

—El deber llama. —dice el Pipe dándole un piquito a la Javi antes de irse a jugar.

—¡Sácate la chucha! —grite riendo con la Javi.

El Diego noma nos miraba con una sonrisita. Oh, hermano, esta gente no tiene consideración, mi choro, hueon.

—Ya, zorrilu, te dejo en buenas manos, quiero tirarle un pelotazo al Pablo. —dice la Javi caminando de vuelta a la cancha pa seguir jugando.

Esta maraca. Hija del diablo. Me las pagaras, Javiera Meneses.

—¿Qué onda con eso de Zorrilu y Zorraviera? —dice el Diego apoyándose en sus codos.

—Nos decimos así, somos las zorritas, ah. —digo entera de nerviosa.

—¿Y el Pipe? ¿Ese no es zorrita?

—No, ese gil es un huaren. —digo soltando mi risa de retrasada mental.

¡Tan matando un hueon!

—¿Y yo que sería? —dice el Diego con su carita preciosa.

El wachito rico que me moja entera, ah.

—El hermano del huaren, eso te hace huaren. —digo jugando con mi caga de pelo.

El Diego iba a seguir hablando y gracias al taita dios tocaron el timbre y me fui echa un peo hacia donde la Zorraviera pa matarla.

Full apéHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora