—Bien, parece que lo más lógico es que uno de los dos se quede para que Tord no sospeche— Comentó el castaño obscuro la noche siguiente, el día anterior fingieron haber ido al supermercado para encubrir que en realidad estaban empacando para largarse— Como sacrificio vamos a usar a Tom.
—¿Por qué a mi no me tomaron en cuenta?— Matt fijo su mirada con el más alto mientras lo preguntaba.
Claro que ellos no querrían que volviera a encontrarse en una situación como la anterior; pero estaba decidido a mejorar aunque sea un poco y ocultarse no le serviría para aquello. Ya varios años ocultándose de los problemas que causa para él y para los demás que ahora sentía un extraño dolor creciente que no le dejaba que sus amigos hicieran todo esto gracias a él, por más buenas intenciones que hubiera, él no estaba haciendo nada y eso lo incomodaba.
¿Será esa la culpa? Si era así, era dolorosa.
—Obviamente no querrás que te vuelva a golpear— Respondió volteándolo a ver— Creí que sería lógico.
—¿Y que tal si yo me quedó?— Respondió ganándose una mirada confundida por parte de los otros dos— Es mi problema de todos modos — Edd y Tom compartieron miradas un segundo; pareciera que buscaban hablar sin necesidad de palabras, aceptaron solo por la extraña insistencia con la que lo mencionó y acordaron salir con alguna otra excusa mañana para ver donde se quedarían.
Los ojos azules de Matt quedaron fijos al techo de su habitación durante un largo rato; las ideas iban y venían de su mente sin orden alguna que a lo largo podría hacerle sufrir una migraña, era evidente que aquellos pocos días desde su noto realmente a Tord en aquella casa habían hecho el efecto que años de psicólogos y medicación no habían logrado. Todo eso logró que sintiera auténticamente por algo que no fuera si mismo.
Mientras el trafico seguía en su subconsciente, su cuerpo no logro soportarlo y cayó rendido ante el cansancio.
•••
Esa misma mañana vio partir a sus amigos con la misma cara a la cual veía a sus padres cuando se marchaban semanas enteras mientras tan solo era un infante. Sintió un vacío en lo que sea que tuviera ahora por emociones. Tristeza, de seguro.
Cerro la puerta consigo y lanzó un suspiro a la nada; fue raro que solo ese día Tord hubiera bajado casi poco después de que el auto se hubieran ido lo suficiente para estar a salvo o para dejarlo completamente a su merced junto a él.
Se dirigió hasta su habitación lo más rápido que pudo y cerro con llave, no quiso alejarse de la puerta y enfrentarse a ser presa fácil. Tan pronto como sintió que su corazón dejo de estar acelerado recordó la única razón por la cual quiso quedarse y la culpa; aquel nuevo sentimiento, lo invadió.
Maldita ética, fue lo único que se dijo para apoyar su oído en la puerta para tratar de escuchar por el otro lado; nada, seguido el abrió la puerta y un quejido se escuchó del otro lado.
Tord lo estaba escuchado, lo que sea que hiciese, ya que en realidad nunca hablo. ¿Por qué es que no le sorprendió?
Cuando los ojos grises se posaron en aquel cielo muerto en su rostro tomo el poco valor que tenia como para defender su ya de por si extinta dignidad y le miro con aquel rostro de odio que tuvo hace pocos días.
Y se encontró con que tenía varios moretones en el rostro, una puerta no le iba a causar esto obviamente. La compasión lo tomo desprevenido y se olvido de lo que iba a hacer y le extendió la mano al mayor para que se pusiera de pie.
Tampoco se dio cuenta de lo que hacia cuando ambos estaban en el baño y él le colocaba un vendaje en la mejilla. Ahora el tiempo se le escapo más rápido de lo que esperaba.
Volvió en si y con eso su voz volvió a cobrar vida, como si esos minutos no pensara por su cuenta; vaya que ser normal era una mierda.
—¿Cómo te hiciste esto?— Preguntó volteando a verle como si realmente le preocupara; y ahora sentía que lo hacia más que hace no más de una semana. Sentía que ver a Tord así los ponía a mano y el rencor se disperso de si mismo.
—No fue nada; solo discutí con Edd anoche— A diferencia de él, este no quiso verlo a la cara lo más mínimo, por su lado solo volteo la vista al piso.
—¿Y discutiste con él por...?— Sabia los motivos, quizá no el como ocurrió, pero solo quería que él lo dijera.
—Ni siquiera se por que lo preguntas; tu sabes de esto más que nadie.— Comentó levantándose de imprevisto— Hablando de eso, ¿Adónde fueron Tom y Edd?
No le tomo ni un segundo decir la excusa que tenían planeada— Fueron a Hounslow a un concierto— Lo dijo con tanta naturalidad que se convenció en que Tord no sospecharía.
—¿A cuál con exactitud?— Aunque obviamente este no le confiaría tan fácilmente al pelinaranja otra vez.
—Madness, es una de esa bandas que a Tom le gustan— Se podría decir que al hablar soltó una sonrisa, pero pareciera que se burlaba del comunista.
•••
El resto del día cada uno siguió por su parte, el narcisista creyó que este seria más difícil de lo que creía, pero se equivoco al pensar esto. Ni siquiera pensó en hablarle al menos que el saliera de su cuarto; por lo que tratar de mejorar la situación ahora solo sonaba a un plan frustrado.
Mientras abrió la puerta y busco hacia donde se hallaba el pelinaranja logró hallarlo en el baño, con la puerta abierta como si sintiera que estaba solo en su totalidad. No solo tenia la vista puesta en el espejo, sino que también tomo unas píldoras directo de un frasco y las llevo a su boca.
La escena era fascinante, no sabia que Matt fuera un adicto... O quizás solo necesitaba medicación debido a una enfermedad; quien sabe, pero estúpidamente apostó a la primera.
Entró como si no hubiera visto nada y en su sorpresa el de sudadera morada casi termina atragantándose; guardo lo que sea que tuviera en las manos y se quiso ir de manera rápida, pero el logro detenerlo en menos de un segundo.
—¿Qué era eso?— Dejó de lado su tono demandante y su voz volvió a parecer la misma que tenia hace años.
—Nada— Lo dijo para tratar de irse lo más rápido posible, estaba seguro de que eso era miedo.
—Mierda Matt, ¿Vas a seguir mintiéndome?— Esas palabras le llegaron como una estaca al corazón; cuando lo mencionó pudo notar que realmente le importo lo que le ocurría.
Compasión, estúpida compasión— Lo necesito, sin esto comienzo a volver a actuar como un hijo de puta— No volteo a verlo, sabia que no lo soportaría.
—Eso es estúpido, tu eres quien actúa así, no unos insignificantes componentes químicos— Se burló volviendo a desconfiar a lo que decía el menor, hasta este punto creía que todo lo que decía no se podría tratar nada más que de una vil mentira.
Lo pensó solo por un segundo; siempre confió en lo que decían, que se encontraba mal y esa era la única forma de tratarlo; años, y solo hasta ahora logró sentir algo que no fuera odio hacia otra persona.
Puede que todo mundo le estuviera mintiendo y ahora él se acostumbro a hablar falsedades. ¿Porqué solo Tord se atrevió a contarle la verdad?
Se giro e impulsivamente lo abrazo, aunque el contrario no quería que se le acercara ya era irremediable.
—Gracias— Le dijo en un sururro. Finalmente vio que fue tan estúpido como para querer dejar a alguien que finalmente le había hecho cambiar.
Quizá y ese era el amor. Maldito amor que venia a solucionar las cosas.
N/A: ai que beio c':
Me releí el dear star boy y me infecto lo sentimental :'v
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It's not like I loved you | TordMatt
Fan-Fiction"Si él jamás hubiera abierto aquella puerta ahora todo seguiría siendo normal."
