Capítulo 4

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-Listo- dijo el alienígena.

Después , una halo de luz empezó a aparecer y a rodear a Tom.

(Oh no.... oh no.... oh no..... OH NO!)- pensaba Tom justo antes de desaparecer.

En un instante , Tom no sólo desapareció del lugar, sino del planeta.

De vuelta en Marte, Yaolan recibe la noticia de que Tom desapareció de parte de una confundida y preocupada Wyatt.

-¿¡Que!?- respondió Yaolan.

-¿Ocurre algo malo?- pregunta el extraterrestre.

-¡Sí! ¡Tom desapareció de la nada! ¿¡Qué hiciste!? ¡¿Dónde esta?!- le preguntaba frenética Yaolan.

-Solo lo traeré aquí. Debería llegar en unos segundos ¿Algún problema?- le respondió tranquilamente el alienígena.

¿¡Qu-qué si hay un problema!? !No es posible teletransportar a alguien!.....- le le decía Yaolan.

-Si es posible. Nosotros.....- le trataba de explicar el alienigena pero.....

!Y si fuera posible, ÉL NO PUEDE RESPIRAR EN EL ESPACIO!- le decía enojada y preocupada Yaolan.

-.... Espera ¿Qué?-

En un segundo, Tom apareció en la superficie del planeta rojo.

-(Oh no.)- pensó Tom
^Advertencia: Temperatura corporal descendiendo a niveles críticos^

Ya había estado al borde de la muerte en el espacio al escapar de la prisión en la que lo tenía Vengerov. Ahora una vez más, estaba en un lugar más frío que la Antártida.

-No... no no no- se repetía Yaolan. Ya lo había salvado en una situación similar, pero ahí había recibido la ayuda de Blackburn. Ahora, Blackburn ya no estaba y no tenía forma de controlar alguna nave remota sin una conexión a un cable neuronal.

Yuri trataba de ir lo más rápido posible al vehículo, pero no lograría llegar. A cada segundo, Tom se sentía más frio y perdía cada vez más aire.

Pero: el alienígena rapidamente sacó lo que parecía ser una esfera verde.

Rápidamente, lanzó la esfera al suelo, de la cuál brotó lo que parecía ser un campo de energía verde, la cuál abarcó el área en la que estaban él, Tom, Yaolan y Yuri.

Tom finalmente pudo respirar.
Tom apenas y conseguía fuerzas por la falta de aire.
-Ya.... estoy..... cansa*tos*.....- trataba de hablar Tom.

Yaolan ya se había tranquilizado un poco y se puso al lado de Tom para ayudarlo.

-¿Te puedes levantar?- le preguntaba Yaolan mientras lo ayudaba a pararse.

-Aquí esta- decía Yuri mientras volvía del vehículo con un tanque de oxígeno y una máscara que se comectaba a este.

Tom tomaba las máscara y se dispuso a respirar de ahí.

-¿Cómo te sientes?- le preguntaba Yuri.

-Que ya estoy cansado de casi morir tantas veces.- le respondió Tom.

-¿Cómo que por casi morir tantas veces?- le preguntó Yaolan.

-Que en lo que llevo desde que me pusieron el neuroprocesador, he estado a punto de morir al menoa una vez al año.- le explicó Tom.

-Estás exagerando- le respondió Yaolan.

-Primero: Casi me destruyen la mente con el cesador. Luego casi muero congelado en la Antártida, DOS veces. Luego está el asteroide Cruthine. LUEGO Vengerov y ahora estuve a punto de morir en el vacío del espacio. ¡OTRA VEZ!- le explicó Tom (aunque alterado).

Yaolan no tardó en enojarse y aceptar que Tom tenía razón en eso.

-¿En serio sigue vivo después de todo eso?- dijo el extraterrestre que se unía a la conversación.

Tom miró al alienígena confundido.

-..... ¿Y tu quien eres?

*Gracias por leer este capítulo. Se que tarde un c/!go en subirlo pero no he tenido tiempo. Prometl ser un poco más rápido para eso.*

Insignia: MarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora