Me dijiste treinta minutos
y siguen pasando las horas,
cada vez más en deshoras;
aquí,
deseando convertirme en tú señora,
plantada como una tonta.
Me pregunto:
¿Qué pasa ahora?
¿Cuál será la nueva excusa del idiota?
Ése que fragmentó mi alma rota,
la misma que sólo él desempolva.
ESTÁS LEYENDO
Los Días Sin Ti
PoetrySe van deshojando pétalo a pétalo mis rosas, están siendo atacadas por un abrumador otoño que se convirtió en el más helado de los inviernos; uno muy crudo. Se van estrangulando, marchitando y consumiendo entre si mientras sólo quieren que, a pesar...
