Domingo 1

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He despertado y todo ha estado en silencio, el vecino de a lado hoy no tiene música así que disfruté un poco. Son las seis de la mañana y sigue oscuro el cielo.

Anoche mi madre me dijo que tal vez asistiriamos a misa pero yo no comparto las mismas crencias religiosas y no quiero asistir, se me ocurrió una manera brillante de "solucionar" las pequeñas cosas y era quedarme en cama hasta que fuese tarde para yo no asistir pero por desgracia no funcionó, mi madre llegó y me dijo que me esperaba lista a las 09:30 para ir en camino, le respondí que yo no iría y fue lo peor, al final terminé por acompañarlos.
En el camino pensaba que tal vez estaba mal, que tal vez era bueno ir para conocer aún más de la religión y así tratar de cambiar mi manera de ser tal cual dijo tu madre pero realmente no podía hacerlo.

El camino fue muy largo y estresante, No le dirigí la palabra a mi madre en ningún instante y caminaba detrás suyo y de mi hermano, mi papá se encontraba una cuadra atrás porque se tardó en salir. Llegamos antes de tiempo y la gente se veía de lado a otro, cuando llegó mi papá, nos metimos a comer en los puestos que están para apoyo a la Iglesia, nada de ahí se me antojaba, nisiquiera los panqueques que tanto me gustan y eso me hizo recordarte a ti, todas aquellas veces que me decías que cocinabas panqueques los cuales no sabía qué eran hasta que me los describiste y desde ese entonces los llamo como tu les dices y no hot cakes.

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