Era un día lluvioso y nublado, Anthony se encontraba en el trabajo en una junta muy importante hasta que recordó el compromiso que tenía con Lína.
Steve estaba manejando después de haber ido a ver un cliente que había comprado una de sus pinturas a un muy generoso precio. Su celular empezó a sonar, miró quien era el que le marcaba y sonrió al ver que era su novio.
-bueno- puso el teléfono en alta voz.
-hola cariño- le contestó- tengo un enorme favor que pedirte y es que ahorita no puedo salir porque tengo una junta muy importante.
El rubio llegó al lugar al que su amado le había pedido ir, un poco nervioso salió del auto y se dirigió a la entrada de la plaza para encontrarse con una joven rubia de ojos verdes con un vientre de siete mese que lo fulmino cuando lo vio.
-¿que estas haciendo aquí?- lo recriminó molesta- se supone que tony tenía que venir sólo- suspiro- ¿Donde esta él? .
-hola muy Buenas tardes, tony no pudo venir, tenia una junta importante y me pidió de favor que yo te acompañará a comprar los muebles y cosas para la bebé.
Lína era una mujer segura e inteligente, decidió no discutir más y accedió a que Steve la acompañará.
Rogers era Alto a lo contrario de Lina quien media 1.63m, era un poco incómodo para ambos estar en un mismo lugar juntos.
-¿Qué te parece éste?- la ojiverde pedía la opinión del rubio.
Ambos estaban en una tienda de ropa eligiendo la apropiada para la bebé.
-el vestido líla es bonito- comentó- pero el diseño esta algo exagerado ¿no crees?.
La rubia miró el vestido con detalle y lo dejo en el mismo lugar de donde lo tomó.
-tienes razón- le sonrió- creo que fue buena idea del que vinieras conmigo, tony hubiera ignorado ese tipos detalles.
Lína y Steve se estaban llevando bien y tenían algunas cosas en común.
Terminaron de hacer compras y ya agotados decidieron ir por un helado que se le había antojado a Lína.
-¿no crees que el peluche de oso blanco es muy caro?- le pregunto Steve a la rubia.
-no importa, nada es demasiado para mi hija- se tocó en vientre y a Steve se le hizo tierno- además tony tiene que pagar por ésto.
Ambos rieron de imaginar cual seria el gesto que haría Anthony al ver la cuenta de todo lo que compraron.
-yo pagó- hablo el rubio.
-no, no, no- le respondió la rubia- yo te invite, yo soy la que paga y no te preocupes que esta vez no va a salir en la cuenta de Stark.
Sin embargo el que se adelantó a pagar la cuenta fue Steve con la excusa de que ninguna mujer no tiene que pagar frente a un caballero.
ESTÁS LEYENDO
LOVE FOR MEN (Stony)
RastgeleAnthony Stark y Steve Rogers están enamorados pero hay una serie de problemas que complican su situación, ambos luchan por continuar juntos, forman una familia con tres hijos y se dan cuenta que educarlos no están buena idea como creían.
