capítulo 8🌸

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Paulo

Pasaron dos meses de ese día donde "salvé" a Valentina de practicarse un aborto.

No podía con esta culpa que me consumía.  Tenia 5 meses de embarazo y todo confirmaba que el bebé que estaba formándose en su vientre era mío. Forjamos una amistad fuerte, en la cual prácticamente convivíamos juntos. Nos la pasábamos hablando y contando cosas de ambos, su madrina me confío la vida de Valentina y de su hijx ya que la joven no estaba muy bien psicológicamente y podía llegar a lastimarse.

Nos encontrábamos tomando mates en su casa, y, cuando Teté se fue, aproveché para largar esto que me lastimaba hace meses.

- Yo, Valen, no lo puedo ocultar más.  - dije  con preocupación. - Por favor; escúchame y no te alteres.

Dejó sus manos sobre su vientre y se acomodó mejor en el sofáLa miré y luego cerré mis ojos. Pasé mis manos por mi cara y volvi a fijar mis ojos en ella.

- Yo te viole. - confesé. Y no me atreví a mirarla a los ojos. No lo pude hacer.

Sentí mis ojos arder, señal de que estaba a punto de llorar. Oculté mi cara entre mis manos y no saque mi cara de ahí por un largo rato.

Cuando tuve la valentía de mirarla ella estaba con su cara empapada en lágrimas y mirándome desconcertada.

- Yo... - intenté decir,  pero fui interrumpido.

- No... no. - dijo y juntó sus piernas sobre el sofá para luego hundir su cara en estas. - Vos no Paulo, no.  - su voz estaba quebrada y se autoabrazó. Acarició sus piernas y sólo se sentía su llanto. - Vos no Paulo. 

- Perdoname Valentina, perdoname. - pedí en un susurró y me acerqué a ella para apoyar mis rodillas en el suelo y mi cabeza en sus piernas. - Perdón. - supliqué llorando. Aunque sabía que con un perdón no bastaba. 

- Decime que es mentira, por favor. - no respondí. Cambié de posición y me senté apoyando mi espalda en el sillón. Y ahí mi mirada se perdió en el suelo. 

¿Cuanto llegué a esto? ¿En qué momento mis ansiadas noches de salir a bailar con amigos se convirtieron en la peor pesadilla? ¿En qué momento mi vida se transformó de tal manera? ¿En qué momento pasé a ser la mierda de la cuál ahora me estoy arrepintiendo?  

- ¿Cómo pudiste ocultarme todo por cuatro meses? ¡CUATRO MESES CONVIVIENDO CON MI VIOLADOR Y NO LO SABÍA! - dijo en un grito. Se levantó de su lugar y quedó parada mirando hacia mi lugar. Estaba destrozada. - ¡CUATRO MESES CONVIVIENDO CON EL LOCO QUE ME CAGÓ LA VIDA! - hizo silencio unos segundos y se dió la vuelta llevando nuevamente sus manos a su cara. - Ahora entiendo porque estabas conmigo, querías ver en lo patética que se había convertido mi vida, querías reírte en mi cara, querías verme sufrir, y yo tan ingenua te dejé entrar a mi vida. - susurro.

- No fue así,  no digas esas cosas. - dije con la voz quebrada. La miré supoicando y ella giró a mirarme. - Me quedé con vos porque necesitaba saber que ibas a estar bien y que no ibas a cometer una locura. - confesé.  Rió irónica

-¿De que me hablas Paulo? - dijo para volver a derramar lágrimas. - Cometer una locura decís y el que cometió locuras acá fuiste vos, chabón me violaste y viviste todo mi sufrimiento, supiste que mi familia me echó,  sabías que odiaba este embarazo y no me dejaste abortar, me obligas a seguir con algo que no quería y te daba la cara para estar conmigo lo más bien cuando me cagaste la vida. - me levanté de mi lugar y no tuve más opción que arrodillarme frente a ella y suplicarle perdón

Me vió llorar, vió mi cara empapada, me vió sufriendo. Pero no bastó.  No bastó y me hecho de su casa, de su vida y me pidió que no vuelva a cruzarme en su camino. Lo mínimo que podía hacer era denunciarme.

• 40 semanas • (Paulo Dybala)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora