Capitulo 2

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Al llegar al Centro Comercial fuimos al Starbucks y nos sentamos en una mesa del fondo.

-¿Qué te apetece desayunar? -Me preguntó Harry, mirándome directamente a los ojos.

Harry era el típico chico que toda chica querría tener como novio. Pelo rizado y moreno, ojos verdes esmeralda. Una sonrisa... que cada vez que la saca cuando estamos juntos, me siento feliz ya que es para mí. Tiene unos dientes perfectos y cada vez que sonríe le salen unos tiernos hoyuelos.
Es alto y delgado, no es que sea delgaducho, digamos que tiene buen cuerpo.

-¿Miriam? -Me preguntó chasqueando los dedos delante de mí para llamar mi atención.

- Pues... -No sabia que decir,me había quedado tan pensativa que dije lo  que primero me pasó por la cabeza: Un ColaCao.

-¿Colacao?-Dijo estallando en una carcajada.

-Sí, hoy me apetece ColaCao. -Dije divertida al ver que le hacía tanto gracia.

-En serio, ¿Te has tomado algo?-Dijo entre risas. -Estas rara. -Le miré sonriendo.- Pero me gusta. -Añadió.

-A mi me gustas tu. -Dije  sin pensar.

-Te  -Harry iba a decir algo pero alguien nos interrumpió.

-¿Qué van a tomar?-Preguntó la camarera sonriendo y poniendo ojitos a Harry.

La chica era alta, rubia y de ojos azules, no tendría mas de veinte años.

-Emm, ¿hola? Nos has cortado el rollo sabes...-Dije mirándola mal.

Harry levantó la cabeza y me miró perplejo, realmente ni yo sabía por qué le estaba hablado así a la pobre chica, pero una rabia y unos celos me invadieron por completo cuando miró a Harry de aquella forma.

-¿Como? -Preguntó ella mirándome arqueando una ceja, cosa que me dio mucha rabia, ya que yo no sabia hacerlo.

-¡Ah! ¿Qué además de puta también eres sorda? -Dije más alto de lo que debería ya que todos se giraron a verme y Harry me miraba decepcionado.

¿Lo he dicho en voz alta?-Realmente me sentí avergonzada y mal al ver la cara de la camarera.

La pobre chica con los ojos llorosos, salió corriendo dirección al baño.

-¡Espera!-Dije corriendo tras ella.

Entré al baño y la encontré sentada debajo de los lavabos, llorando.

-Lo siento mucho. -Dije sentándome a su lado.

La chica no me miró, siguió con la cabeza enterrada entre las rodillas.

-No quería que te sintieras mal. -Intentado que aceptara mis disculpas.

-Pues lo has conseguido. -Dijo ella frotándose los ojos. - ¿Qué pasa? Que porqué sea amable con los clientes ¿Tengo que ser puta? -Al oír eso me sentí aún más culpable de lo que ya me sentía.

-Yo...

-Bah, da igual. -Me interrumpió.- Llevan metiéndose conmigo toda la vida, por una más no me voy a deprimir. -Dijo secándose las lágrimas con las manos.

-¿Por que se metían contigo? -Pregunté intentando calmar la situación y demostrarle que realmente me arrepentía.

-Toda mi vida se han metido conmigo. -Hizo una pausa para coger aire y prosiguió. Me han insultado, me han pegado, me han hecho creer que no servía para nada. -Me miró y esbozó una sonrisa. -Y cuando fui mayor de edad decidí mudarme aquí, a Londres, para empezar de cero.

Never Say Never [Niall Horan]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora