29 de diciembre, hoy era el día en el que me encontraría con JinHo, sí, al fin sé su nombre, que coincidentemente es igual al del chico del bar. Yo ya me encontraba en el parque, no había almorzando, no podía comer, estaba tan nervioso que cuando daba un bocado mi estómago rechazaba cualquier tipo de comida, aunque, qué decir, como dije antes, existen muchos JinHos en el mundo, no creo que me encuentre al mismo JinHo, sin embargo, había una posibilidad, lo cual causaba mi gran nerviosismo.
"Nuevo mensaje de Yeo One"
"Hola Wooseok! Ésta noche saldremos Hui, E'Dawn, Yuto y yo a tomar unos tragos, quieres venir? 🍻"
"Lo pensaré, ando algo ocupado estos días, te aviso más tarde"
"Bueno, no importa, pero si decides venir estaremos en el bar de siempre a las 8"
No puedo creer que ellos no se cansen, hace un par de días fue Navidad y quieren volver a salir, yo estaría con una pereza enorme.
-JinHo no aparece, quizás pueda ir a comprar algo de beber. -Pensé en voz alta, sentí que me golpeé con algo, pero mi campo de visión no detectaba con qué, bajé la mirada y ví a un chico pequeño con el cabello de un color castaño rojizo estampado contra mi pecho, sentí ternura por un segundo, se separó automáticamente algo avergonzado.
-¡Ay, lo siento mucho, perdóneme! -Exclamó hacia mí y salió algo apresurado. Ya había visto esa silueta pequeña antes, y ese cabello también. Me quedé pensando un par de segundos y manera involuntaria mis labios soltaron un pequeño grito.
-¡JinHo! -Exclamé, él volteó algo confundido permitiéndome ver su rostro, era él, el chico con voz melodiosa del bar.
-Ehm, sí, es mi nombre.- Dijo algo cabizbajo, con un leve sonrojo en sus mejillas, se podía ver su cabello algo despeinado y un leve sudor en su frente, algo que lo hacía ver excesivamente tierno, y perfecto para mis ojos.
-Ah, bueno, soy Wooseok.- Salí de mi mundo, me había quedado contemplándolo un pequeño momento que había parecido eterno. Por un momento hizo un gesto de confusión. -S-soy el fotógrafo.- Le mostré mi cámara para comprobar la veracidad.
-¡Ah! Vaya, nos volvemos a encontrar.- Tapó con una de sus pequeñas menos parte de su rostro mientras soltaba unas pequeñas risas, cada gesto que él hacía causaba que mi pecho se sintiera cálido y mi corazón latiera más rápido de lo normal, necesitaba parar el nuevo sentimiento que estaba naciendo en mí o no podría vivir en paz por el resto de mi juventud.
🍂
Habíamos terminado la sesión algo temprano, fuimos a tomar un café y conversamos un poco, me enteré que él en realidad era seis años mayor que yo, me atoré un poco con el café cuando me lo contó, él da clases algunas veces por semana en un taller en la universidad a la que yo asistía, lo invité al bar y aceptó, dijo que posiblemente llevaría un par de amigos, avisé a Yeo One que asistiría con alguien, él me felicitó, seguramente pensando que iría con alguna chica.
Me quedé viendo las fotos de JinHo en mi computador, analizaba sus facciones con detenimiento, me estaba empezando a emocionar.
Desperté en mi silla frente a la pantalla de mi PC, moví el mouse y me encontré con las fotos de JinHo, fué la mejor manera de animarme la noche.
Mensajeé a JinHo preguntando dónde estaba, ya eran poco más de las ocho, tampoco veía a Yeo ni a los demás, pero eso realmente no importaba si es que podía ver a JinHo. Me senté en la barra y pedí un trago, no sabía qué era lo que estaba bebiendo, pero tenía un aspecto rojo muy atractivo. Recibí un mensaje de JinHo, "Estoy detrás tuyo", volteé rápidamente y, en efecto, ahí se encontraba él.
-Perdón, es que no me dejaban pasar y no encontraba mi identificación.- Reí ante su comentario y pedí un trago para él, el mismo que estaba tomando en ese momento. Hablamos durante bastante tiempo, sobre nuestros gustos, nuestra niñez, riéndonos hasta de la mínima tontería, toda nuestra conversación era muy natural. Pasaban las horas y seguíamos tomando cócteles, las mejillas de JinHo estaban totalmente rojas, toqué su rostro sin pensar.
-¡Já! Tu cara está muuy caliente.- Alargué la última palabra, hablaba de manera muy lenta.
-¿Ah, sí? Como si la tuya no estuviera igual.- Él hablaba de la misma manera, alargando las palabras, puso su frente contra la mía, mi rostro se volvió un tomate en segundos, abrí mis ojos de la impresión, estábamos realmente cerca, yo sostenía mi copa y poco a poco la fuí torciendo, ocasionando un desastre en mis pantalones.
-¡Mier-! -Cogí unas servilletas y empecé rápidamente a intentar secar mis pantalones, JinHo hacía lo mismo, de manera inocente, se le veía un poco desesperado mientras intentaba ayudarme.
-No te preocupes.- Aparté su mano. -Iré al baño a lavarme.- Le sonreí y le hice un gesto de "vuelvo en un momento".
Abrí el caño y empecé a tallar mi pantalón.
-Wooseok perdóname, es mi culpa, siempre es mi culpa.- Escuché la voz de JinHo acercarse con el mismo tono de antes, me acerqué a ver y efectivamente era él.
-Tsk, no te preocupes JinHo, fue un accidente y ni siquiera fue tu culpa.- Me acerqué un poco a la puerta, JinHo se acercaba hacia mí, pero tropezó con el escalón que había en la entrada haciendo que todo su peso cayera sobre mí, tirándome al suelo haciendo que me sentara. Estaba encima mío, nuestras narices se rozaron por unos segundos, nos mirábamos fijamente, me encontraba en un dilema, "Fue todo", solté, y junté mis labios con los de él, al principio de una manera tierna, hasta que nuestro beso fue intensificándose más y más, mi hyung hacía pequeños sonidos de placer mientras arrugaba mi ropa con sus pequeñas manos. Podía sentir el sabor del licor que había bebido en su lengua, sostenía su pequeña espalda con mis manos para apoyarme, nos separamos con la respiración agitada y un pequeño hilo que unía nuestras lenguas, reímos un poco, lo abracé y él me correspondió, se acurrucó en mi pecho y yo apoyé mi barbilla en su hombro, nos quedamos así por un par de minutos.
-¿Quieres ir a casa? Ya es tarde.- Pregunté, pero no obtuve respuesta, me alejé un poco y pude observar como él estaba despertándose poco a poco. -Creo que eso es un sí. -Me levanté mientras cargaba a JinHo en mi espalda, no sabía a dónde llevarlo, así que lo llevé a mi casa en un taxi.
Al llegar, lo senté en el sillón, lo cambié de ropa como si de un muñeco se tratase, le puse una remera grande que tenía y un pantalón pijama, el cuál le quedaba excesivamente largo y grande, así que decidí quitárselo y dejarlo sólo con sus bóxers, me estaba tentando, pero no sería capaz de hacer algo sin su permiso, además de que moriría de la vergüenza luego. Agarré unas toallitas húmedas y las pasé por su rostro para limpiarlo un poco, él estaba completamente dormido, sólo hacía pequeños gestos con su rostro y sonidos extraños cada que lo tocaba. Lo acosté en mi cama y lo arropé, se veía muy lindo, agarré mi teléfono y le tomé una foto, sería mi nuevo fondo de WhatsApp.
Te amo, nunca lo olvides.
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Don't Disappear ; Pentagon/WooHo
FanfictionWooseok es un fotógrafo dedicado, pero es también, a medio tiempo, un rapero que da presentaciones en Cherry's, un restaurant-bar familiar. El día en que tuvo que presentarse junto a sus hyungs, se encontró con una voz que besó sus oídos y su corazó...
