044; Narrado

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Aitana POV.

Abro mis ojos con un poco de dificultad y me sobresalto cuando no veo a Jos a mi lado

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Abro mis ojos con un poco de dificultad y me sobresalto cuando no veo a Jos a mi lado. ¿A donde se habrá ido? Y sin despedirse.

El olor a comida recién hecha llega a mi y de inmediato me calmo. Sonrió y me levanto rápidamente de mi cama.

Veo que la camisa de Jos esta en él sofá, justo donde la dejo anoche.

Luego de ir al baño para arreglarme un poco, me quito mi pijama y me pongo mi mejor y sexy lencería y luego me cubro con la camisa azul de mi casi novio.

Salgo de mi habitación y bajo las escaleras descalza y tratando de no hacer ruido. Escuchó a Jos tarareando una canción y se que provienen de la cocina.

Camino despacio por la sala y al fin llego a la cocina.

Jos esta frente a la estufa cocinando algo que huele demasiado bien.

--Hola nene.--digo coqueta mientras lo abrazo por la espalda y beso su hombro desnudó. El solo lleva sus jeans claros.

--Buenos días nena.--se gira un poco y me da un beso.--Estoy haciendo el desayuno, aproveche que aun dormías.--se gira de nuevo y continua friendo unos huevos.

--Mmm, huele rico.--lo beso de nuevo y siento su aroma varonil.

--Solo son unos huevos revueltos, no es para tanto nena.--dice modesto.

--No me refería al desayuno.--digo divertida y veo que él apaga la estufa terminando de cocinar.

De un momento a otro se gira y toma mi cintura. Nuestros labios quedan solo a unos centímetros.

--¿Que haces vestida así?--agacha la mirada y me devora solo con ella.

--Quería lucir sexy para ti.--sonrió inocente.

--Siempre luces sexy para mi...--me mira seductor y me derrito.

--Se nos va a enfriar la comida.
--reclamó cuando el comienza a besar mi cuello con deseo.

--Lo hubieras pensado antes de venir aquí así.

Sin decir más, Jos me besa lenta pero apasionadamente.

Acaricio su lengua con la mía y mi vientre se retuerce de placer.

Sus manos que hacen segundos estaban en mi cintura, ahora van a mi espalda y bajan hasta mi trasero.

Él las aprieta con delicadeza haciéndome gemir en su boca...

--Se supones que iríamos con calma.--digo agitada separandome de su boca y mirandolo divertida.

--Se supone...pero me lo haces muy difícil.

Él se separa un poco y desabrocha los primeros cuatro botones de su camisa, la cual llevó puesta.

Sonríe al darse cuenta de que no llevo sujetador.

--Joder Aitana, ¿por que me provocas así?--gruñe y me besa de nuevo con desesperación, tal como han sido todos nuestros besos.

Sin mucho esfuerzo, Jos me sube a la encimera y acaricia mis muslos desnudos. Su boca reclama mis labios y yo solo me entrego. Lo deseo tan jodidamente mal. Quien nos viera pensaría que somos un par de calenturientos.

Jos solo viste con sus pantalones, así que la tarea de desvestirlo se me hace mucho mas fácil. Le quito su cinturon y luego abro en cierre de sus jeans bajándolos un poco. Toco su erección por sobre la tela de su ropa interior y el gime en mis labios.

--No me tientes a hacerte mía, aquí.--dice agitado y sus ojos oscuros me advierten.

--Quiero hacerlo.--hago puchero y él ríe.

--Pensé que iriamos despacio..

--A la mierda la velocidad.--lo miro enojada y él ríe.

--Bien. Entonces, todo esto sale sobrando.--dice mirando mis bragas y su camiseta.

--Quitamelas.--lo miro sería y él sonríe maravillado.

--¿Tan desesperada estas por tener mi cuerpo?--bromea.

--Jos.--chillo suplicante.

--Bien, bien.--sonríe y me besa otra vez.

Lentamente quita el resto de
botones de la camisa y me la quita lentamente hacía​ atrás.

El besa mi cuello y baja rápidamente hacia mis pechos.

--Mmm..--gimo cuando muerde uno de mis pezones.--¿Y yo soy la desesperada?--bromeo y siento su sonrisa sobre mi piel.

Jos termina de jugar con mis pechos y me besa nuevamente.

Sus manos se dirigen a mi sexo y él me roza nuevamente por encima de la tela. Muerdo su labio inferior y él entiende que no necesito de muchos juegos. Estoy demasiado excitada como para esperar más.

Ante mi suplica silenciosa, Jos me quita las bragas de encaje lentamente, deslizandolas por mis piernas hasta quitármelas por completo.

--Te amo.--susurro jadeante y él libera su erección.

--Yo te amo mucho más.--se masturba un poco y miro fascinada la escena frente a mi.--Debo suponer que...

--¿Traje condón?--lo saco de la camisa y se lo muestro. El me mira divertido.

--Si eso.--me lo quita y rápidamente se lo coloca.--Recuerda en llevarte al doctor, ya no quiero que nada se interponga entre nosotros.

--Okey..--sonrió y me acerco para besarlo.

En ese mismo momento, Jos me penetra suavemente haciéndome gemir de placer.

Enredo mis piernas en su cintura para atraerlo más cerca de mi y aumentando la profundidad de sus embestidas.

Esta es la segunda vez que lo hacemos en una cocina. Al parecer, será nuestro lugar favorito.

--Te amo.--dice agitado mientras se mueve dentro y fuera de mi.

--Lo sé.--sonrió.

--Quiero que lo sepas y lo recuerdes siempre.--me besa y se separa.--Esto no es solo sexo...esto es hacer él amor...con la única mujer que tiene mi corazón.

Mierda.

Se supone que en estos momentos digas cosas sucias, pero Jos me hace estremecer con su romanticismo.

De verdad esto se siente diferente, esto es hacer el amor.

--Te amo Jos.--cierro los ojos y estiro la cabeza hacia atrás.

Él se mueve más rápido, acaricia mis pechos y después de un buen rato, llegamos al climax en un orgasmo fantástico.

Esto no podría ser un mejor comienzo.

Cuando te besé; Jos Canela. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora