Renesmee Cullen tiene una corta edad cuyo número nadie creería al compararlo con su apariencia de estudiante de instituto y sus inteligentes y maduras palabras.
Y es que ciertamente, si Nessie no se ve como se debería de ver a su edad ella tampoco s...
El camino a casa resulto un tanto incomodo por no decir que insoportable, pues el silencio entre nosotros era en su totalidad poco común, pues entre Jake y yo usualmente encontrábamos tema de conversación entre las mas pequeñas cosas, desde porque la letra de la canción en la radio era tan mala hasta porque la corrupción en los países en vez de ser mas controlada cada vez era mas descarada y peor, pero aun si y con toda esta confianza no logre que Jake me respondiera más allá que con monosílabos o simples sonidos, terminamos yendo a la pequeña casa de mis padres por petición mía, pues tenia pocas ganas de enfrentar la emoción por la obra que derrochaban mi abuela y tías, además de los comentarios sarcásticos de mis tíos por la misma, al aparcar frente a la casa fue fácil notar que se encontraba vacía supuse que mis padres estarían en casa de mis abuelos o cazando.
-¿quieres entrar? – pregunte desde la ventanilla del copiloto, pues yo había bajado del auto y Jake continuaba en su silla, sin ánimos de moverse. – como quieras. – dije al final y me giré para entrar en la casa. Lo escuche soltar un sonoro suspiro y lo próximo fue el sonido de la puerta del auto y sus pasos apresurados para llegar a mi lado.
-¿no tienes hambre? – pregunto al momento que yo abría la puerta para ingresar en la casa, camine en dirección a la cocina, con el detrás de mí mientras yo asentía levemente ante su pregunta. – puedo llevarte a comer a algún lado. – dijo de nuevo.
-¿al the meat's palace? – pregunte arqueando las cejas en su dirección, pero Jacob solo se mostro confuso. – no gracias, prefiero comida recalentada. – dije metiendo la cabeza en el refrigerados en busca de algo, en el fondo de este se encontraba una pizza congelada hasta la cual mi mano viajo automáticamente.
–bien, como quiera. – dijo y luego lo escuche salir de la cocina y rebuscar algo en la sala, el sonido del TV encendiéndose me advirtió que lo que Jake había estado buscando era el control remoto de este.
3 minutos más tardes el horno microondas me advirtió que la pizza ya estaba lista, al entrar en la sala con la caja de esta en una mano y un par de refrescos en la otra, pude ver a Jacob recostado cómodamente sobre el sofá, ciertamente se veía tan guapo, relajado, genial y familiar en tal lugar que yo llevaba tanto tiempo con el sueño de recostarme sobre su pecho en tan cómoda posición, en cuando me vio se sentó, haciéndome un sitio a su lado, al sentarme dirigí mi mirada al TV que proyectaba un partido de Base Ball.
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-busquemos una película. – comento llevando su mano hasta el control remoto.
-no. – dije frenando su acción. – el canal de deportes está bien.
-bien... - dijo y lo próximo que siguió fueron unos segundos de incomodo silencio en los cuales nos dedicamos a comer. - ¿Por qué no quieres comer fuera? – pregunto un minuto más tarde.
-¿tienes problemas con la pizza? – pregunte a la defensiva, girándome para mirarlo con molestia.