—Impaciente.
Raisa frenó y retrocedió un paso cuando vio como Mae salía con su pareja, la cual enseñaba una expresión poco contenta mientras le daba la espalda para ir por el otro lado de la calle. La puerta del banco que acababa de atravesar hizo que reaccionara al hacer ruido cuando se cerró, ahí su mente llenándose de preguntas y confusión. No se esperó aquello gracias a que nunca se imaginó que Lex tuviera tanta amistad o cercanía con otras profesoras más allá de ella, pero al parecer no era la única y el no saberlo la desconcertó.
La sorpresa general fue en aumento cuando vio que la joven ponía las bolsas que llevaba en el auto de Mae, lo que le hizo creer que de verdad habían organizado esa salida y se conocían bien, porque sino, ¿qué otra razón tendría para poner sus víveres en el vehículo? Era obvio que cierto nivel de confianza ya tenían e inspiró al no querer transformarse en una acosadora o persona desconfiada, porque Lex nunca le dio motivos y lucía muy enamorada de ella, tanto que dudaba que pudiera estarla engañando. De todas formas, con ese pensamiento de posible traición algo en su persona pareció iluminarse y se dio cuenta que los profesores en general no se arriesgaban a salir con alumnos, por lo que aquello debería ser otra cosa.
«Luego me dirá», fue su creencia final al verlas entrar a un café.
Lex le sonrió al mesero que le trajo simple leche caliente para agarrar un sobre de azúcar.
—¿De qué quieres hablar? —preguntó la joven tomando la cuchara y revolviendo el blanquecino liquido, ya que la otra no decía nada.
—¿Cuánto sabes de mi relación con Nike?
—Ex. Ya no tienen nada —aclaró dura—. Simplemente sé que te amaba mucho, pero que la cambiaste por un hombre.
La mujer de ojos verdes guardo silencio y Lex inspiró profundo antes de suspirar e intentar ser buena:
—Mira, realmente no soy tu enemiga, solo la mejor amiga de la chica que abandonaste. Quiero saber que es lo que quieres con esta charla e interesándote por su persona —marcó esos puntos.
—Recuperarla —admitió, y Lex casi se cayó.
—¿Cómo? —preguntó al no poder creerlo—. Pensé que solo querías asegurarte de que nadie en la escuela se enterara... ¿Crees que volverá contigo? Es decir, ¿no es un deseo muy descabellado?
—No sé, realmente la lastimé... Ella me importaba, pero tomé una decisión estúpida —reconoció—. ¿Tu crees que podrías... ayudarme? —dijo dudosa.
Lex observó la mesa y después su taza mientras dejaba unos segundos pasar.
—Como poder, puedo, pero tengo que saber bien lo que Nike piensa o quiere de ti.
—No creo que su opinión sea muy buena —rodó los ojos antes de morderse el labio inferior—. ¿De verdad crees que puedes hacer algo? —preguntó, su conciencia frenando a su corazón de ilusionarse.
—Si, pero la cuestión es: ¿lo haré? —enarcó una ceja, eso sorprendiendo a Mae—. Tengo que saber que de verdad vas en serio, porque no haré nada si después la vas a abandonar... otra vez —casi gruñó al final por hablar rápido debido el enojo.
La profesora tragó y se preparó para hablar mientras Lex tomaba un sorbo de su leche.
—Desconozco como demostrarte que de verdad la quiero, porque me di cuenta tarde e hice cosas que la hirieron. Mi situación es como la frase "No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes" —explicó—. Jamás en mi vida pensé en pedirle ayuda a una alumna o que otra vez querría estar con una al saber todas las complicaciones y consecuencias que podríamos tener, pero... pero la quiero de vuelta. Por favor.

ESTÁS LEYENDO
𝐀𝐍𝐇𝐄𝐋𝐎 𝐕𝐄𝐃𝐀𝐃𝐎 [pausada]
RomantikAlexia es una chica normal que no sobresalía mucho en la enorme escuela de mujeres a la que iba. Gustándole estas, con las grandes posibilidades que había allí, se viene a enamorar de una persona incorrecta: su hermosa profesora de gimnasia. Después...