—¿Sabes qué vas a usar en el casamiento?
Lex levanto la vista del celular y se fijo como Lia miraba cada uno de sus vestidos, en ese instante seleccionando algunos candidatos en silencio.
—Más o menos—le resto importancia.
—¡Es mañana! —dijo indignada.
—¿Por qué preguntas si te vas a poner así con la respuesta? —bufo colocando los ojos en blanco.
—Vamos, mueve tu trasero hasta aquí y elije si es que no quieres que te arrastre a una tienda para que te pruebes absolutamente todo —amenazo.
—Pero mi trasero está perezoso, no tiene ganas —hizo un puchero.
Lia entrecerró los ojos y se acerco lista para hacerla levantar, rodar en el suelo y tirar escaleras abajo hasta el auto y el centro comercial.
—Ya sabes como es esto, no lo hagas más difícil —dijo agarrándola de la muñeca, pero Lex se puso de pie.
—¡Bueno, bueno! —se alejo de su familiar para revisar el armario.
Con un suspiro, saco un vestido amarillo muy claro, casi blanco, ajustado y no demasiado revelador a la altura del pecho.
—Este.
—Vaya, mira que sencillo, ¿era tan complicado seleccionar uno? —pregunto Lia con los brazos cruzados.
—Eres peor que una madre —gruño moviendo una mano para que se fuera—. ¡Quiero dormir y no me dejas! —se tiro boca abajo en la cama.
—¡Duermes todo el día y esto era más importante!
—¿Sabes que dicen que dormir quema calorías? Así que técnicamente estoy haciendo ejercicio —aclaro levantando un brazo y luego el dedo indice.
—Cuanta gimnasia, no te vayas a desmayar —dijo con sarcasmo antes de cerrar la puerta e irse.
Al día siguiente para las dos de la tarde, Lex ya estaba terminando de arreglarse. El vestido, los zapatos y el maquillaje ya estaban puestos junto con los accesorios, el pelo siendo lo último, aunque ya se encontraba prácticamente listo, así que, gracias a que los tiempos se le dieron bien, el mensaje de Raisa sobre que ya estaba afuera no la tomo por sorpresa. Se dio una ultima mirada al espejo y se despidió de su hermana e Ian, los cuales se encontraban poniendo algunos objetos en cajas para la futura mudanza. Al salir la encontró sentada en el auto, su cabello estando suelto y como casi siempre con sus ondas naturales, solo que algo más arreglado con cada pelo en su lugar. Cuando ingreso, Lex pudo apreciar que usaba un vestido corto de medianas lineas horizontales de distintos tonos arena con un muy ligero brillo.
—Esos colores pegan perfectos con tu cabello y ojos —aprobó analizándola más de la cuenta.
—Hay un casamiento al cual debemos llegar bien y arregladas —dijo Raisa al notar como la observaba.
—Es verdad, es verdad —asintió mientras se metían entre los demás autos en una avenida, al poner otro cambio las pulseras doradas de la mayor chocando entre sí—. ¿Crees que ambas usen vestido? Puede que Clara haya escogido un traje... aunque tal vez opte por un vestido menos llamativo que el de Caitriona, ya que en su personalidad ella tiene algo de una chica tomboy —explico empezando a imaginarse las distintas posibilidades, la emoción apareciendo más y más en su pecho.
Era increíble ser capaz de ver a esa mujer en un altar lista para dar el "Si", una palabra que cambiaría todo al estar indicando que dejaría su alocada vida para abocarse a una sola persona. Además, el considerar que otra pareja gay podía cumplir el sueño de estar con quien amaba sin importar los estereotipos sociales anticuados que algunos mantenían era muy alentador, ya que habían pedido casarse en una iglesia y, gracias casi a un milagro, ellos habían aceptado. Lex no estaba segura si las personas del mismo sexo podían decir sus votos ante Dios, pero que ellas lo iban a hacer era seguro.
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𝐀𝐍𝐇𝐄𝐋𝐎 𝐕𝐄𝐃𝐀𝐃𝐎 [pausada]
Roman d'amourAlexia es una chica normal que no sobresalía mucho en la enorme escuela de mujeres a la que iba. Gustándole estas, con las grandes posibilidades que había allí, se viene a enamorar de una persona incorrecta: su hermosa profesora de gimnasia. Después...