Siempre e considerado que las personas más valientes son aquellas que enfrentan sus problemas, no aquellas que huyen de ellos, y yo soy una persona cobarde por que estoy huyendo de mis problemas en este mismo instante.
Estaba sentada en el aeropuerto centrales de Canadá, mi nuevo hogar, esperando a que mis padres fueran a recogerme. Acababa de llegar de Los Ángeles y sostenía un café en mis manos un poco ansiosa, ¿que dirían mis padres al verme? En realidad estaba siendo un poco exagerada ya que sólo habían pasada un par de semanas sin verlos.
Yo había permanecido un par de semanas más en los ángeles por cuestiones de salud, (me habían diagnosticado anemia) y mis padres había decidido adelantarse ya que el trabajo de papá lo obligaba a estar aquí antes, y por mi no hubo ningún problema, de todas formas ellos nunca habían estado cuando más los necesitaba.
- ¿Anne? - me llamaron sacándome de mis pensamientos.
- Hola - dije poniéndome de pie para saludar a mi padre.
- Bien, vámonos - dijo señalando en dirección a la salida.
Caminamos hasta el estacionamiento donde mi padre tomo mis maletas para guardarlas en la cajuela, sinceramente no me sentía nada cómodo estando junto a el ya que tenía un aspecto de vaga, mi padre vestía con un elegante traje, una corbata azul y unos zapatos impecables, todo en perfecto orden como siempre y por otra parte estaba yo, que calzaba unos converse sucios, unos jeans desgastados, un suéter holgado con las mangas tremendamente largas y el cabello alborotado y todo fuera de lugar.
Abordamos la camioneta y papá condujo al rededor de treinta minutos que fueron eternos para mi, ya que papá recibía llamadas cada cinco minutos hasta que llegamos a un lugar llamado "Forks" según el letrero de madera que acababa de ver.
Resulta que Forks era un pueblo pequeño pero bastante moderno, quizá no tanto como LA pero lo era.
Durante el camino pasamos junto a una zona residencial y no me sorprendería que mi padre se detuviera ahí, pero no lo hizo y lo mire algo extrañada.
- Ya veras, la casa es mejor que cualquiera que esté en esa zona - dijo sonriendo y le devolví la sonrisa.
Lo mire unos momentos mientras conducía, valla que quería a ese hombre, lástima que siempre se comportara tan frío y rígido con todos, no sé como había logrado conquistar a mamá, quizá no lo había hecho y quizá se había guiado por su físico por que a sus 40 años mi padre seguí siendo todo un galán, incluso mi abuela siempre decía que yo tenía los ojos más bonitos, iguales a los de mi padre, azules. Pero por más que intentaba no me parecían bonitos.
- Aquí es - dijo mientras doblaba a la izquierda y el paisaje cambiaba drásticamente de casas a árboles.
Durante los próximos quince minutos me dedique a mirar por la ventana, sólo pinos y árboles enormes.
Papá aparco el auto frente a una enorme y hermosa casa.
- Y ¿qué te parece? - me pregunto.
- Es hermosa - sonreí y baje del auto.
Los cambios comenzaban a ser de mi agrado.
Hola(: espero y estén bien, quiero decirles que esta es la primera vez que me ánimo a subir alguna historia así que espero y en verdad les gusté.
Gracias por leer. ❤️😘
ESTÁS LEYENDO
Contigo siempre.
Novela JuvenilEsta es la historia de una chica de 17 años llamada Anne Collins. La cual con tan corta edad a experimentado una vida llena de problemas, pasados obscuros y amores conflictivos. Esta es una historia en la que si no eres fuerte, no vale la pena segui...
