Recorría las calles nocturnas de New Orleans con un cadáver desangrando en mi hombro. Todas aquellas víctimas que caían en nuestras garras se llevaban al basurero, donde se incineraban y se borraba rastro de su existencia. Ahí me encontré a Bladimir, una pantera.
- hola Zafira -me saludo - ¿qué tal tu noche?- pregunto, viendome con sus ojos de gato.
Si no tuviera una increíble vista solo hubiera logrado ver sus brillantes ojos azules, pero pude apreciar su increíble anatomía. Todos nosotros teníamos fuerza y un cuerpo ejercitado y unos sobresalían de otros, y Bladimir era uno de ellos. Tenía una piel morena y brazos bien formados, nunca le importó llevar camisa dejando a la vista su marcado abdomen, y se conformaba con solo un pantalón de cuero negro y unas botas. Su rostro tenía rasgos orientales y su cabello ondulado moldeaba su cara.
- supongo que bien- quite mi vista de su cuerpo - aún no he muerto.
Me diriji al incinerador, un cubo gigante rodeado de basura y ahí tire los restos de mi comida. Bladimir me siguio sigilosamente bordeando los montones de desechos con esos movimientos gatunos que tienen las panteras
- se ha creado un nuevo neófito - me gire sorprendida
- ¿Han encontrado un alfa?- dije, mientras veía como el fuego destruía el cuerpo
- no exactamente, el llegó solo al clan, asegura que no sabe quién lo transformó y lleva un año como vampiro. Escucho de nosotros y se acercó.
- Tenemos que interrogarlo, puede ser una trampa de los Jackson
Los gemelos Jackson, dos leones, eran líderes del clan de Chicago, estábamos en constante conflicto con ellos, ya que ellos querían nuestro territorio y mandaban constantes trampas para derrocar a nuestro lider Zeus.
- no lo creo, el chico se ve muy perturbado.- voltee a verlo y el miraba las estrellas del cielo - así como lo estuvimos todos en un principio. Zeus convocó una reunión para discutir si se quedaba en nuestro clan o lo dejamos a la deriva.
- cuando sera la reunión.
- Ahora.
-vamos entonces
Extendí mis alas para lanzarme al cielo y Bladimir abandonaba su piel humana para convertirse en una pantera del tamaño de un caballo.
- te veo ahí Zafira
Asentí con la cabeza y me impulse hacia arriba. Vole con toda la rapidez que podían darme mis alas y llegué en cuestión de minutos al tejado de nuestro hogar. Era un edificio de ladrillos de tres pisos con balcones que daban a la calle cubiertos de enredaderas. Y una reja de hierro forjado que daba entrada al lugar. El lugar por dentro estaba decorado a la antigua; decoraciones de madera, antorchas en las paredes y cascadas de hojas que caían de dos grandes escaleras de caracol ubicadas en las orillas del lugar y al mirar al techo se podía apreciar un increíble candelabro de cristal que proyectaba la luz por todo el edificio, tenía más de 100 cuartos, alberca olimpica, biblioteca y un jardín en la parte de atrás donde podíamos disfrutar el tiempo al aire libre.
Camine por el pasillo y me encontré con Tatia y Aron, dos neófitos de siglo y medio que fueron creados por el mismo alfa. Me miraron con temor y bajaron la mirada en cuanto me vieron. Siempre he causado eso en los vampiros inferiores a mi, porque saben que puedo matarlos sin problema alguno, aunque en nuestro clan se prohibía matar a uno de los nuestros, había veces que no se cumplía esa regla.
- Debes saber que no encontramos al chico en perfectas condiciones - me sobresalte al escuchar la voz Bladimir - su forma de vivir como vampiro no fue específicamente refinada.
- a qué te refieres. - pregunte dudosa
- ya lo verás.
Abrí la puerta de madera que dejaba paso a la sala de reunión. Y me encontré con los Deltas del clan, éramos pocos comparados con la cantidad de neófitos que había pero éramos los principales al tomar desiciones sobre el clan. Siempre ha habido pocos vampiros en el mundo. Nuestro clan era el más grande, teníamos 34 neófitos y 23 deltas, era lo que hacía detener a los Jackson de lanzar una batalla sobre nosotros, así que siempre trataban de matarnos por separado.
La sala era un pequeño círculo de asientos con una explanada en medio, ahí se encontraba un pequeño bulto que se movía inquieto.
Me senté junto con Bladimir y esperamos a que llegara Zeus. Observe con detenimiento aquel neófito. Estaba cubierto con con una bolsa negra hasta la cadera lo que me impedía ver su rostro y su torax y estaba atado de pies y manos. Podía escuchar su respiración agitada y mi instinto depredador me decía que debía atacar y clavar mis colmillos sobre ese neófito.
- ¿Estás bien Zafira?- Bladimir me observaba, mi rostro debio mostrar algo que lo dejaba intrigado.
- estoy bien, es solo que... - las puertas de la sala se abrieron y todos guardamos silencio. Era Zeus, con su imponente porte de líder, su transformación en lobo fue lo que le dio la capacidad de ser un líder, lo cual ayudaba mucho y mantenía a flote este clan.
- bienvenidos hermanos y hermanas, como ven los he convocado aquí para discutir sobre un nuevo inquilino en nuestro territorio- se acercó al neófito y tocó su cabeza, lo cual hizo estremecer al chico. - debemos actuar y tomar una desición , si este neófito es parte del clan Jackson debemos destruirlo - un gruñido escapó del neófito.- pero si es solo un chico recién convertido en vampiro, podemos usarlo para buscar al alfa que lo convirtió
Todos dijeron al unísono un si, mientras que yo estaba ansiosa de que destaparon al chico y averiguar porque deseaba tanto abalanzarme sobre el y morderlo. Nunca había tenido esa sensación sobre un neófito ya que, ingerir la sangre de uno de nosotros sería acto de canibalismo.
- y bien - prosiguió zeus - saquen sus propias conclusiones.
Zeus destapó al neofito. Me confundí por un momento, ¡¿ el CHICO que Bladimir me dijo era una chica?!
- ¡¿que mierda?! - escuché decir a bladimir
Me quedé boquiabierta, la mujer que estaba frente a nosotros no tenía nada sobre el cuerpo más que una falda desgarrada y sucia. Sus pechos, bien formados y grandes estaban al descubierto y su rostro demostraba terror y furia, debería tener unos 16 o 17 años ya que su rostro todavía parecía el de una niña, sus labios eran rosados y carnosos y sus ojos grises asustados eran hermosos, de pronto esos ojos de clavaron en los mios y pude ver mi reflejo atónito en su pupila, me miró con curiosidad, sus colmillos sobresalieron en señal de defensa.
- ¿Zafira a donde vas? Siéntate
Bladimir me saco del trance, no me había dado cuenta que me había parado de mi asiento y empezaba a caminar hacia la explanada. Regresé a mi asiento y trate de prestar atención a lo que Zeus decia.
- ¿Estás bien Zafira? Tus garras están destruyendo el descansabrazos del asiento - observé mis manos, ahora convertidas en garras, no me di cuenta en el momento en que cambiaron. Mire a Bladimir que me miraba inquisitivo y preocupado.
- yo...yo tengo que irme de aquí. - dije apresuradamente. Me levanté del asiento y camine hacia la salida.
- ¡Zafira!- mierda!, Era Zeus que me llamaba desde el centro del lugar - a donde crees que vas, aún no he terminado con este asunto. ¿O es que hay algo más importante que decidir sobre el futuro de nuestro clan?
- lo siento - gire sobre mis talones y volví a mi asiento con la cabeza gacha.
No volví a levantar la cabeza en el resto de la reunion. Esos ojos grises tenían algo que me sacaban de control.
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SOMBRAS Y COLMILLOS
VampireZafira es una vampiro Delta, una especie chupasangre capaz de convertirse en un animal depredador. Su vida da un vuelco al conocer a Lauren, una vampiro neófito. No solo tendrá que decidir entre su mejor amigo o Lauren, si no también lidiar con cier...
