- ¡¿ENLOQUECISTE?!, No dejare sola aquí a Lauren, no lo permitiré. - grité.
- tranquila Zafira. - Erick me tomo del hombro a lo que respondí con una sacudida para quitarmelo de encima. - ¿porque quieres a Lauren Peter?
- solo quiero pasar tiempo con ella, no correrá peligro Zafira, a fin de cuentas fui yo el que la apoyo y la salvo de la muerte. - respondió.
Yo gruñi, no me daba confianza Peter, dijera lo que dijera.
- está bien Zafira, me quedaré. - Lauren sujeto mi mano. Sus emociones eran tranquilas y confiadas. La mire con la preocupación reflejada en mi rostro.
- ¿Estás segura? Esto no me da buena espina Lauren. - ella tomo mi rostro entre sus manos.
- tranquila, estaré bien - sonrió - se cuidarme sola. - dijo, guiñandome un ojo.
Suspiré. No quería dejarla sola, pero no tenía opción, además de que sabía que Lauren era difícil de vencer.
Mire con enojo a Peter, que observaba la escena con atención.
- una semana - dije - solo una semana estara Lauren contigo. Si algo le sucede me encargaré de hacerte sufrir y me vale coño que seas un alfa super-desarrollado. - Peter asintió.
- iré a preparar la muestra - Peter se levantó de la mesa y se dirigió a uno de los almacenes de la tienda con Yukio pisándole los talones.
- Lauren... - mi voz reflejaba la angustia.
- tranquila, estaré bien. - coloco un tierno beso en mis labios y me abrazó con fuerza.
- consigan tres celulares porfavor - me dirigí a los tres neófitos que veían la escena con ternura.
- vamos - Kate empujó a silver y Erick hacia la salida y dejándonos solas.
- prométeme que te cuidarás, estaré pendiente de ti a cada momento, por eso son los celulares. - explique. - será difícil no tenerte a mi lado. - suspiré.
- será solo una semana y aunque estemos lejos estoy segura de que aún podre sentirte. - su mano se colocó sobre mi pecho, justo sobre el corazón.
Me impresionaba el dolor que me provocaba dejar a Lauren. Tal vez sea por el vínculo que tenemos o por la cercana relación que llevamos o yo que se, pero estaba segura que los próximos días serian largos.
Pasamos el tiempo abrazadas, sintiendo las emociones una de la otra, escuchando nuestras respiraciones y el bombeo ritmico de nuestros corazones.
*NOTA VAMPIRICA*: el corazón de los vampiros de esta historia, solo trabaja cuando consumen sangre humana para distribuirla por el cuerpo y nutrir los músculos; cuando la sangre se acaba el corazón se vuelve a detener.
Los pasos de Peter y Yukio se escuchaban cada vez más cerca, hasta que llegaron hasta donde estábamos.
Nos separamos, pero sin soltar nuestras manos. Peter cargaba dos pequeñas bolsas de sangre y las extendio hacia mi.
- estas son las muestras de Yukio y mía, usenlas con precaución. - tomé las dos muestras con mi mano libre.
- gracias.
- pueden ir a echar un vistazo a la ciudad, pero al anochecer se irán ¿De acuerdo? - asentí no muy convencida.
- vamos- Lauren jalo de mi brazo y salimos de ese lugar.
Ya fuera de ahí mi cuerpo se relajo un poco e inhale una gran bocanada de oxígeno.
Todos los aromas cercanos llegaron a mi nariz y pude apreciar cada uno de ellos.
Los árboles meciéndose al compás del viento, el olor de las rosas que florecían, los humanos que caminaban cerca y uno que otro olor de alcohol y drogas.
- no quiero dejarte aquí lauren- susurré. - no sé si soporte estar lejos de ti tanto tiempo.
- lo sé, pero no tenemos otra opción, a mi tampoco me agrada la idea de quedarme aquí, sobre todo cuando este lugar me recuerda muchas cosas de mi pasado. - observó a su alrededor con nostalgia. Probablemente recordando a su prima.
Nos abrazamos fuerte, sin dejar un solo centímetro entre nosotras. Tome su mejilla contra mi mano y acerqué su rostro al mío.
Sus profundos ojos grises me observaron con detenimiento y delicadamente coloco sus labios sobre los míos.
Nos besamos, con ternura y delicadamente, no queriendo que estos momentos se acabaran.
Sin embargo un olor desconocido nos puso en alarma a ambas seguido de un ruidoso estruendo a nuestra espalda.
Nos giramos a la defensiva, esperando el ataque.
Un gran lobo blanco y un tigre de bengala nos acorralaban.
- ¿Quiénes son? - pregunto Lauren.
Los dos depredadores nos observaron.
El lobo gruño y el tigre se lanzo hacia nosotras con las fauces abiertas listas para mordernos.
Extendí mis alas y deje al descubierto mis garras, lista para la batalla.
Lauren se abalanzó sobre el tigre, lo capturó en el aire y comenzó una reñida pelea.
No espere un segundo más y ataque al lobo que ya se encaminaba a ayudar a su compañero.
Me alce unos metros sobre el suelo para tomar impulso y después caí en picada a atacar.
Mis garras se expusieron filosas hacia su cuello. Solte un gruñido y lo lancé hacia el muro más cercano.
Me gire hacia donde estaba Lauren y vi que tenía sometido al tigre contra el asfalto con sus manos. Mi descuido le dio tiempo al lobo para contraatacar. No pude girarme a tiempo cuando aquel vampiro encajo sus enormes garras en mi costado, rugi de dolor y de rabia.
Sujete su brazo, aplique presión y lo descoloque del torso. Su aullido se escuchó por todo el lugar y se alejó unos pasos de mi.
No le di tiempo de recuperarse y le di una patada en la cabeza, lo que lo dejo confundido.
Era hora de terminar con esto. Coloque si cuerpo contra el piso, dejando su pecho al descubierto, encaje mis garras en el y de un movimiento saque su corazón.
Un grito desgarrador salió de los labios de Lauren.
Observé lo que ocurría.
Aquel tigre había clavado sus dientes sobre el cuello de Lauren. Esta me miró por un segundo y vi el terror grabado en mi rostro.
Con una fuerza descomunal que ni yo conocía. Corrí hacia el depredador y lo empuje lejos de ella. Encaje mis garras en sus hombros, extendí mis alas y me lancé hacia el cielo.
- al fin saliste de tu cueva Zafira - aquel tigre clavo sus ojos en los mios. - Leandro estará feliz de saber que aún sigues con vida.
No me dio tiempo de responder cuando se libero de mis garras y el impacto contra el asfalto acabó con su vida al instante, pues su cabeza ya no estaba sujeta a su cuello.
Estaba perpleja, hacía mucho tiempo que no escuchaba ese nombre.
Habíamos buscado algún alfa por mucho tiempo, y cuando al fin encontramos uno, el vampiro que me había convertido y torturado los primeros años de mi vida cómo vampiro aparecía de la nada.
ESTÁS LEYENDO
SOMBRAS Y COLMILLOS
WampiryZafira es una vampiro Delta, una especie chupasangre capaz de convertirse en un animal depredador. Su vida da un vuelco al conocer a Lauren, una vampiro neófito. No solo tendrá que decidir entre su mejor amigo o Lauren, si no también lidiar con cier...
