6.- Respira, Melody, tienes que ser fuerte.

847 120 31
                                        

- Hola pe...

- El está aquí.- Digo con voz temblorosa.

Luego que me desmayé me trajeron a mi oficina, me desperté y estaba desorientada, poco a poco fui entendiendo la situación.  Después de tres largos años, está aquí, está en mi vida de nuevo, pero sólo viene para hacerme sufrir, lo sé. Y ahora no sé que hacer, Delilha contaba conmigo para esto pero ahora no quiero hacerlo, ni que me pague cinco millones de dólares. Por cierto, un vez que Delilha salió de la habitación, lloré.

Lloré porque tengo miedo de que todo se vuelva a repetir, miedo a volver a caer en sus redes. ¿De qué hablo? Se va a casar, tiene que estar muy feliz con Luana.

Llevo alrededor de media hora aquí dentro y me extraña que no me hayan venido a buscar.

- ¿Quien está ahí?.- Pregunta confundida.- ¿De qué hablas? ¿Estas bien? ¿Porque tengo tantas llamadas perdidas?.- Ahora se me oye preocupada.

- El, el chico está aquí.

- No pu-puede ser.- Tartamudea asombrada entendiendo todo.- El y la chica son las parejas de las fotos.

- Si y, ya yo... no quiero hacer esto... digo.. ay no.- Nuevas lágrimas empiezan a salir y no me molesto en limpiarlas, estoy muy alterada.

- ¿Estas llorando?.- Pregunta incrédula.

- S-si.

- Alto ahí, perra.- Me dice molesta.- Cuando te conocí yo misma te saqué de ese agujero negro en el que TU misma te estabas metiendo por ese chico, no voy a permitirte que eso vuelva a pasar, eres una mujer fuerte, libre y sin sentimiento alguno por los chicos. Estas pasando por el mejor momento de tu vida, tienes un título universitario y vas por otro, Delilha admira como tomas fotografías y te paga muy bien, ¡Tienes hasta una oficina!. Estas en la cima y después de todo lo que pasaste, allí perteneces. Me imagino que estas encerrada en tu oficina con los ojos rojos e hinchados, ahora quiero que te maquilles y salgas con la frente en alto, que lo mires a los ojos y le hables como si nada, debes demostrarle que ya no te importa, escuchame bien, no quiero que permitas que vuelva a destruir tu vida.

Este sermón me hizo entrar en razón, ella tiene razón, cambié, soy diferente. Tengo que actuar normal, la verdadera Melody, tengo que salir y echarle en cara que no me hace daño. Aunque si me lo haga.

Hablamos un poco más y colgué.

Pero me prometí a mi misma no llorar por el. Rompí mi promesa, pero voy a volver a retomarla.

Me maquillo.

Me levanto.

Camino hacia la puerta.

Respiro hondo.

Y abro la puerta.

Todos se quedan en silencio y voltean a verme, respiro hondo.- Buenos días.- Me aclaro la garganta.- Les pido disculpas por el inconveniente, ya con esta van dos veces a la semana, creo que tendré que ir a un médico.- Miento, vaya, estoy mintiendo pero no me importa.- Pero eso no importa, lo que importa aquí son los novios.- Estiro mis manos señalandolos con mi sonrisa más falsa en el rostro. Pero evitando a toda

- Si que es importante, hemos acordado que si te sientes mal puede ser mañana la...

- No.- Interrumpo a Delilha.- Me siento bien, de verdad. ¿Y si mejor comenzamos?.- Propongo sintiéndome incomoda, todas las miradas encima de mi, incluso la de el.

- Pero si te sientes mal...

- Disculpe...- Me aclaro la garganta aún sin mirarlo.- Disculpe señor Vélez, pero estoy bien y de todas maneras eso no es de su incumbencia.- Tiro el bolígrafo negro a la mesa firmemente.

Diferente #MA2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora