Rulestown es la nación perfecta, llena de personas perfectas, casas perfectas, trabajos perfectos y vidas perfectas. Gobernados por los Cinco Elegidos, con un único lema: «Todos somos iguales, pero no lo mismo» han creado un nuevo régimen donde las...
N/A: En el capítulo podrán leer nueva información sobre los localizadores, fue uno de los cambios que hice pues como ya dije en Rulestown no existe el termino matar. Así que cambie el efecto que estos tendrían si los chicos deciden salir de los límites permitidos, no será una descarga eléctrica como antes lo había planteado. Oh, además solo quedan entre tres o cuatro capítulos así que sorpresas sorpresivas se avecinan y una vez más, gracias por leer.
Era un común lunes en la tarde cuando Lily y Zayn esperaban en un blanco cuarto de entrenamiento a Cuatro, que esa tarde había manchado su impecable puntualidad llegando quince minutos tarde.
—Buenas tardes, chicos— ellos respondieron uno después del otro. Lily había aprovechado el tiempo para calentar un poco sus músculos y Zayn para ver por la ventana. El cielo se veía realmente cerca desde allí.— Seré breve y les explicaré el motivo de mi tardanza. Como ya saben ustedes dos no serán los únicos integrantes en la nueva generación de Cincos y después de ciertos meses de evaluaciones hemos hallado a quien tomara el mando de mi posición— él estiro una mano hacía la puerta por donde había entrado— Gideon, pasa por favor.
Gideon, como lo había llamado Tres, era un chico azul, Zayn pudo reconocerlo del grupo de Lily. Ojos azules como la noche, tez pálida, barba ligeramente creciente, mentón pronunciado, nariz respingada y cabello tan negro como el carbón, a Zayn le molestaba comparar su propio cabello con el de él. Gideon Brown nunca le había dirigido la palabra a menos que un adulto estuviera presente, su papel de chico bueno era tan falso como su sonrisa a las profesoras para pedir puntos extra.
Él no podía ser un Cinco.
—Evans— Gideon agarró una de las manos de Lily y la besó.
Ella la quitó al instante volteando los ojos, al parecer compartían el mismo sentimiento por aquel chico.
—Gideon, ellos son los futuros Uno y Dos, Lily Evans y Zayn Malik.
Gideon pareció ver por primera vez a Zayn, aunque su expresión no fue exactamente de agrado. Gideon siempre buscaba ser el mejor y tal vez haber sido elegido el tercero no entraba en su lista de perfecciones. “Él sería un perfecto hijo— la voz, una combinación de su padre y Uno, se hacía presente en su cabeza mientras estrechaba la mano del chico de ojos azules”.
—Malik— dijo, tratando de sonar lo más cortes que podía y hasta animándose a darle una sonrisa. Era extraña la manera en la que aquel chico le recordaba más a Ava Evans que su propia hija.
—No los presentaré porque sé que se conocen, así que empezaremos con la práctica de hoy— dijo Tres— Lily, luego tendrás que poner al día a Gideon con sus clases e indicarle los horarios.
Ella asintió, aunque Zayn deseo haber sido él quien tuviera que hacer todo eso al ver la sonrisa nacer en Gideon o su manera de mirarla. No quería que ellos dos estuvieran a solas, ni aunque fuera por una orden explicita de un Cinco, Gideon era como la ráfaga de frío en el invierno y producía en Zayn el sentido de protección que sentía por sus amigos, el mismo sentido de protección que sentía por una hermana.
—Hoy comenzaremos con un arte conocido antiguamente como karate— comenzó Tres y Zayn sabía, por sus clases anteriores, que no prestar atención a sus indicaciones le podría costar mucho dolor cuando llegue la hora de la práctica. Así que dejo de lado sus pensamientos sobre posibles formas de lograr que Gideon Brown se fracture alguna parte del cuerpo para que nunca más pueda volver a ir a sus clases y prestó atención a las palabras de Tres, de todos modos, aún tendría tiempo para pensar en él.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.