Se podía notar que el otoño había empezado, las lluvias dejaban tras de sí el olor a humedad. Siempre me encantó aquel olor. Recuerdo que de pequeño cogía mi cama, la acercaba a la ventana y la abría para poder oler la humedad del aire. Me quedaba dormido con el sonido de las gotas cayendo que formaban charcos, en los que más tarde, saltaba disfrutando de poder producir el mismo sonido. Ahora, ya más mayor, la lluvia es solo eso. No puedo admirar la lluvia tanto como lo hacía antes, esta me recuerda a aquellos días que no podía parar de llorar. Sollozos que aquel día de lluvia fueron callados por el sonido de las gotas de agua.
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La luz de las estrellas
PoetryLa luz de las estrellas, pensamos en su perpetualidad, su constancia y su belleza, pero nunca pensamos en lo que hay detrás de aquellas luces que iluminan el cielo nocturno. Aquellas estrellas que hoy vemos brillar podrían estar a lejanías de nosotr...
