Cuántas veces amistad y compañia me prometiste. Promesas que no acabaste de cumplir nunca y que fueron como cristal roto en mis manos. Un cristal que desgarraba mi piel poco a poco, provocando un dolor que muy pocos conocerán. La historia no termina ahí. No solo tus promesas fueron cristal, las que mucho más tarde rompiste, mi corazón también lo era. Sensible, indefenso y abnegado a todo lo demás que no fueran personas que le importan, así era mi corazón. Esos cristales hicieron más heridas de lo que crees, no solo mis manos quedaron sangrientas sujetando tus cristales rotos, también mi corazón empezó a sufrir. Cada latido que hacía recorrer la sangre por mi cuerpo era mucho más calmado, apagándose, como si empezara a morir. De corazón frágil, cansado de tolerar, lo transforme en una dura capa difícil de traspasar, corazón de piedra, alma metal.
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La luz de las estrellas
PoetryLa luz de las estrellas, pensamos en su perpetualidad, su constancia y su belleza, pero nunca pensamos en lo que hay detrás de aquellas luces que iluminan el cielo nocturno. Aquellas estrellas que hoy vemos brillar podrían estar a lejanías de nosotr...
