Nunca fui el mejor haciendo amigos o conservándolos, nunca fui bueno en tener amigos. Sé, además, que mi mayor miedo era la soledad, fría y angustiosa. Aún así, nunca pude quejarme de mis amigos, aunque si me permiten, los llamaría mejores amigos. Esos amigos que aunque seas la persona más tímida del mundo, esta timidez desaparece con ellos. Esos amigos con los que una sola palabra puede ser el motivo de miles de risa. Esos amigos a los que se lo cuentas todo y a los que siempre estás ahí para que cuenten contigo. Esos amigos que forman parte de ti, tanto en tus decisiones como en tu vida propia. Esos amigos que deseas nunca perder, que el tiempo nunca haga resquebrajar aquella amistad. Amistad que guardo entre paños inservibles de oro.
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La luz de las estrellas
PoesíaLa luz de las estrellas, pensamos en su perpetualidad, su constancia y su belleza, pero nunca pensamos en lo que hay detrás de aquellas luces que iluminan el cielo nocturno. Aquellas estrellas que hoy vemos brillar podrían estar a lejanías de nosotr...
