Final A - PokéShipping

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Aquella noche...

La celebración por la victoria de Ash no se hizo esperar. Además del trofeo del ganador, el premio en dinero que le otorgaron significó que podía invitar a Misty y Serena al salón de fiestas más caro que había en la zona con todos los servicios incluidos. El resto de los Cerebros de la Frontera también se sumaron a la celebración, al igual que varios de los participantes del torneo. Tobias no se veía por ninguna parte, pues aunque Ash también quiso invitarlo, el misterioso entrenador dijo que "las fiestas no eran lo suyo" y se marchó apenas terminó la ceremonia de clausura del torneo.

Mientras todos se divertían a su particular manera, Ash, Misty y Serena decidieron irse aparte por un rato. Queriendo un poco de paz y tranquilidad para variar, los tres se fueron al balcón, y se tomaron un momento para admirar la vista nocturna y disfrutar de la agradable brisa del lugar.

- Hmm... esto es increíble. – dijo Misty, sintiendo el fresco viento nocturno en su rostro. – Tenemos que venir a este lugar más a menudo.

- Si puedes pagarlo. – dijo Ash. – Solo estamos aquí gracias a los patrocinadores del torneo.

- Entonces tienes que participar en ese torneo más a menudo. – rio Misty.

- No empieces ahora. – dijo Serena. – Ash hizo mucho sacrificio para traernos hasta aquí, no deberíamos exigirle más.

- Solo bromeaba. – dijo Misty. – En fin... si ya estamos aquí, supongo que por fin es el momento, ¿verdad?

Ash asintió. Misty tenía toda la razón. Él había prometido que les iba a dar una respuesta a las dos, y por fin había llegado la hora de hacerlo. Tuvo todo un año para meditarlo, y ciertamente no lo tomó a la ligera: las dos eran importantes para él, y al menos pudo estar tranquilo de saber que no habría resentimientos independientemente de su decisión.

- Saben, estuve pensando... con todo lo que hicimos durante este año, creo que podemos saltarnos lo del noviazgo e ir directamente a hacer esto... definitivo. – dijo Ash, sacando una pequeña cajita.

Las dos chicas sintieron que el corazón se les salía del pecho, ¿Quería decir Ash que lo que quería era ir directo al compromiso, y hasta había traído un anillo? ¿Le propondría matrimonio a una de las dos allí mismo?

- Bueno, como saben, me tomé mi tiempo para pensar las cosas, y por fin he tomado mi decisión. – dijo Ash. – ¿Prefieren que les diga a quién elegí primero, o quieren oír mis razones? Porque creo que es justo que sepan eso también.

Serena y Misty se miraron una a la otra con expresión interrogante. Eso no era tan sencillo como parecía a simple vista, aunque por otro lado, que Ash les dijera las razones primero quizás ayudaría a identificar quién de las dos habría sido la elegida. ¿Se aventurarían?

- Empieza por las razones. – dijo Misty. – Me interesa mucho saber lo que nos tienes que decir a ese respecto.

- Muy bien. – Ash tomó un profundo respiro. – Como ya les dije antes, ustedes dos son mis mejores amigas, y las quiero como a ninguna otra que jamás haya tenido. Decidirme no fue fácil, pero... bien, a quien elegí de ustedes dos, fue a quien siempre estuvo cuando la necesité, aunque no quisiera reconocerlo. Escogí a quien soportó cada una de mis arriesgadas decisiones; a la que aunque a veces me hacía perder la paciencia... jamás la quise lejos de mí. Y si he de ser sincero, quizás siempre me sentí un poco atraído, aunque no supiera como expresarlo en ese entonces. Lo que digo es... estuvimos más tiempo juntos, y creo que por eso nos acercamos mucho más de lo que me imaginé. – Ash dio un paso al frente y abrió la cajita. Efectivamente, dentro estaba un anillo de compromiso. – ¿Aceptarías casarte conmigo... Misty?

Encrucijadas: Entre una Sirena y una PrincesaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora