Capitulo 3. Entre los mejores, hay traiciones.

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El trayecto para poder ingresar a la parte con civilización de aquel bosque/selva fue algo difícil de encontrar, aunque con un poco de ayuda por parte de sus compañeros Maalum lo único pesado en realidad fue la parte de Lean, pues al ser el único Leo y además el jefe, se encargó de abrir paso a todos sus compañeros en medio de tan basta vegetación. Aunque tuvo sus dificultades, además del calor húmedo que hacía en ese lugar no favorecía a nadie, todo valió la pena cuando llegaron al fin al lugar que habían estado buscando pues los lugareños los recibieron con los brazos abiertos debido a la poca frecuencia de visitantes que llegaban a ese sitio.

— Al menos es refrescante saber que no hay que pelear apenas llegamos — dijo la chica de nuestro trio al tiempo que se dejaba caer sobre una silla mecedora. Ella, sin dudas era la más afectada por el clima, pues su poder se basaba en su pensamiento y con ese calor no podía ni usar su cerebro correctamente.

El otro par apenas había puesto atención a sus quejas, pues no tenían muchos problemas, además estaban más centrados en conseguir la siguiente pista.

— Edith — llamó el mayor a la oji-turqueza — ¿Puedes repetirme la pista que venía en la piedra?

— Ugh... — la mencionada únicamente se quejó aún más por ser obligada a pensar cuando incluso respirar le era difícil — Creo que era algo como: "Hijos de la Luna, felicitaciones por este logro. Aunque no deben regocijarse, pues ha sido fácil ésta vez. Venid a buscarme aquí, dónde las estrellas y las hojas se confunden, y mi gente desconoce las maravillas del suelo. Soy tan solo un caballero sin singular, y estoy más cerca de lo que han de pensar." — contestó recitando al pie de la letra lo que había en la nota que habían conseguido.

— Bien, con Hijos de la Luna obviamente se refiere a los Maalum — comenzó el azabache — Sabemos que con el lugar donde las personas desconocen las maravillas del suelo es aquí, el único lugar lo suficientemente alto para que nadie haya bajado nunca — repasó lo que ya habían tenido y Evan tan solo asentía de acuerdo — Pero ¿A qué se refiere con "dónde las estrellas y las hojas se confunden"? — siguió meditandolo en su mente mientras caminaba en círculos desde su lugar.

— ¿Es qué eres tonto? — habló por fin la menor de los tres — La respuesta es obvia, incluso en este estado puedo saberlo.

— Si ese es el caso dinos de una vez, Edith — ordenó Evan algo molesto por cómo le había hablado al contrario, convencido que era solo por que se trata del jefe y no por celos.

— El lugar donde se confunden las estrellas y las hojas — repitió la castaña — Tú mismo lo has dicho Lean, estos árboles son tan altos para que las personas no bajen, pero también se dice que su copa es tan alta que las estrellas y las hojas casi pueden tocarse entre sí — se detuvo unos momentos tomando aire pesadamente — Y naturalmente no hay registros de alguien que haya llegado hasta arriba tampoco, es obvia la respuesta.

Ambos chicos entonces se quedaron el silencio analizado las palabras de la chica. Sin decir nada se dirigieron hacía ella y alborotaron su lacio cabello alegremente.

— Nunca dejas de sorprendernos niña, eres más inteligente de lo que pareces — felicitó el pelirrojo.

— Si no fuera por tu edad y forma de ser tan infantil seguramente te dejaría encargarte de muchas cosas como jefa — esta vez fue el peli-negro el que hace un comentario intentando felicitarla.

– ¡Oigan! ¡No soy una niña ni soy tan infantil! — reclamó algo molesta con ambos — ¿Y a qué te refieres con que soy más inteligente de lo que parezco? — cuestiona observando a Evan con una feroz mirada — De hecho, ahora que lo pienso ¿No teníamos algo pendiente tú y yo?

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⏰ Última actualización: May 05, 2019 ⏰

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