-podrías dejar de presumir?!
-Nop, no quiero~ -el ex-agente no paraba de andar de un lado a otro en la sala.
-Solo es una chompa! -agarró un cojín- CÁLMATE O NO REACCIONO!
-Jeje pero Saeran... mira -señalando- es una edición de parejas!
-¿Por qué a mi?! -Como si no fuera suficiente verlo revolotear siempre en la casa. Ahora su hermano presumía del regalo de su novia. Se tapó la cara con el cojín.
-Ropa de pareja! Isa y yo somos una pareja~ -Saeyoung mostraba su prenda ante su hermano, feliz. Demasiado feliz.
-Oye, ¿pero eso no te dio hace dos días? Lávalo! -dijo la madam.
-Concuerdo con él -le apoyo Saeran- y deja de revolotear.
-P-pero... no quiero, Isa... ella... me dio esto tan bonito. No quiero más ropa que esta -Miró esa chompa con ternura.
Y era así, aquel dueño de ahora una juguetería, estaba muy feliz. Demasiado que no cabía en su cara. No dejaba esa sonrisa de oreja a oreja. Isa le había dado ese presente. Así, sin previo aviso, ella le dio ese juego de chompas.
Flashback...
La tranquilidad de un despertar, el sentir la calidez de la cama y como el cuerpo se relaja. Como esa sensación es envolvente que quisiera no despertar. Pero lo haría, ella estaba ahí, con él esa mañana. Isa se quedó a dormir con él, pasaron la noche juntos. Hicieron el amor, sus cuerpos nuevamente fueron uno y era el cielo mismo. ¿Por qué tenía que acabarse? En cierto modo era triste pero en otro alegre. Muchísimo. Eso quería decir que se amaban y que tendrían otros encuentros así. Por eso, cuando abrió los ojos y la vio ahí dormida, a su costado, se sentía bendecido. Feliz, con un corazón lleno. No quería despertarla pero de verdad que necesitaba darle un beso. Así como en los cuentos y que ella despertase. Y así fue, poco a poco fue abriendo sus ojos y aquel joven me dedicó una amplia sonrisa.
-Buenos días, mi querida Isa
-Saeyoung... -bostezando- ¿que hora es?
-Uhmmm -besándola la frente- aún deben ser las 7.
-¿7? Vaya! Tengo que irme -incorporándose de la cama.
-P-pero por qué?¿no puedes faltar hoy al trabajo? Sabes... yo te puedo preparar algo aunque no tengo los grandes dotes culinarios como tú jeje
-Saeyoung... -lo miró ahí, a su costado. Completamente desnudo, lo único que no le dejaba ver ese paisaje era esa sabana. Pero después, nada más. Solo tenía esa cruz que él siempre llevaba, le sonrió- me gustaría... pero tengo que dejar todo listo en el trabajo antes de nuestro viaje. Faltan seis días.
-Ah... -esas palabras él daban cosas, pensar en ir. Llegar a esa casa y presentarse como Saeyoung Choi... era escalofriante. Pero ante de que él pudiera decir algo, ella lo tumbó a la cama, se puso encima de él. Aquel joven de apenas 22 años, estaba nuevamente rojo. Ella sabía como ponerlo así. Se acomodó en él y terminaron por hacerlo esa mañana.
Ella avisó en el trabajo que llegaría algo tarde, que una tubería del edificio donde vivía se había roto. Solo lo hizo para complacer a su novio, nada más. Pero cuando se estaban despidiendo, ella sacó un paquete de su bolso. Lo que sea que fuera, estaba envuelto en papel y tenía un lazo roto con un moño. Decía: Para nosotros.
-Isa? ¿Para mi? -preguntó pero sus ojos se iluminaban como cientos de estrellas en el cielo. No sabía qué había en debajo de esos papeles pero él solo hecho de recibir un regalo de ella, lo hacía simplemente feliz.
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VAMOS CRECIENDO
FanfictionLuego de que Saeyoung dejara de ser un agente secreto, y empezara a vivir una vida "normal", pensó que estaría tranquilo. Hasta que es hora de conocer a la familia de su novia. ¡Vaya reto!
