Daniela pov
Hace un mes:
-señorita Daniela, levántese, la están esperando abajo para la elección de habitación de su universidad.- me dijo Sandra, una de las ayudantes de mi papá.
-diles que ya voy, que me esperen un momento- le dije, entre dormida y despierta.
-claro señorita- me respondió, con un tono elegante, que me pareció raro
-no entiendo cual es la obsesión de la gente de decirme "señorita Daniela", ósea sean normales por una vez en la vida- dije, sin saber, en voz alta
-wuuu- grité un poco, estirándome a la vez
-play- interpreté el "play" de Spotify
-esto es re élite.. bueno, ya- dije caminando, al oír "malamente" de Rosalia, ya que aparece en una serie que estaba viendo hace unos días.
Mientras me bañaba, escuché una conversación entre el enviado de la universidad y mi papá, y la verdad, me encantaban mis opciones de compañero sin siquiera conocerlos.
-Jughead jones, ciudadano americano, becado, educado por una familia de bien, al igual que la señorita calle, recién egresado de bachillerato-(life) -interesante, pero extraño.-
-Fallon carrington, heredera de la dinastía de Tom carrington, a diferencia de la señorita calle, es su segundo año de universidad.-
-definitivamente no, una chica que lleva con su bolso una tarjeta de crédito con billones de dólares, conmigo? Una simple chica con tan solo miles de dólares en su tarjeta?- susurré, mientras enjuagaba el acondicionador de mi pelo.
-clay Jensen, un chico de primer año, ciudadano americano, proveniente de una familia llena de figuras públicas, nunca envueltas en ningún tipo de escándalo.-
*tocan a la puerta de el baño*
-señorita Daniela, dese prisa.- dijo Sandra, sin abrir la cortina de la ducha.
-si, ya voy.- le respondí
-de acuerdo- dijo, saliendo de el baño.
Después de bañarme, decidí ponerme un outfit simple, un crop top blanco, con unos pantalones sueltos de color rosa y un cardigan de lana ajustado negro.
-jughead jones.- dije, sin que siquiera me preguntaran a cual de los candidatos prefería
-bueno... creo que mi trabajo aquí está hecho, señorita calle, la información precisa de su habitación será enviada a su correo en aproximadamente 5 días.- me respondió el enviado, dándome a entender que ya debía irse
-bueno, gracias.- exclamé, con un tono de apuro
-me retiro; un placer.- ¡por fin! Ya se iba, lo único que me transmitía su vibra era ansiedad y fastidio
-mi ritiri, in plicir.- dije, imitándolo, mientras movía mis manos como lo hacía el, agitadamente.
-Dani, cuantas veces te he dicho que lo hacen por cortesía?- reclamó mi mamá, entrando a la sala.
-millones mamá, millones- le dije, rodando los ojos, era mi expresión favorita.
Dos semanas antes de el viaje
-Germán calle, queda detenido por tráfico y porte de sustancias alucinógenas y armas ilegales- dijo el oficial encargado de el caso de mi papá; de el que no sabía.
-muérete maldito! Olvídate de mi y de tus hijos! Desgraciado! Ojalá te pudras en la carcel! Mátate!- gritó mi mamá, dirigiéndose a mi papá, con el odio que no sabía que le tenía
-mama! Cállate! Muérete tú! Por tu culpa le pasó esto a tu familia! A NUESTRA FAMILIA!- le respondí, al fin y al cabo, era su culpa, ella era la que quería siempre bolsos Chanel, Gucci, y en general lujos, y mi papá, solo para hacerle realidad sus sueños, se metió en el negocio de las drogas.
-maldito sea el día en el que me casé con tu papá! Maldito el día en el que naciste! Muéranse todos!- me gritó, entrando a la casa
-maldita!- le respondí con toda mi rabia.
-papá, perdóname.- le dije llorando a mi papá, sin saber realmente por qué me disculpaba
-lo voy a solucionar.- me dijo, y después de eso, solo logré ver como lo subían la auto, llevándoselo, como si no me importara.
-jueputa! Jueputa!-(me sentí re rara) grité entrando a mi casa, para agarrar mi almohada y llorar en ella desconsoladamente
-No!- grité tirándome a la cama, llorando boca abajo.
Una semana después
-el equipo de investigación realizó un estudio, y el veredicto de finanzas es que la señorita Daniela calle se quedará con: la mansión calle con código de propiedad 32988410, la tarjeta de crédito de el señor calle, y por ende todos los pagos realizados por esta. Entre ellos todos los carros de el señor Germán, sin embargo, su esposa, la señora María Fernanda, será eliminada de las custodias de todos los pagos y propiedades que le hayan sido dadas por el señor calle.
Ya que se comprobó que los bienes que le fueron dados a la señorita calle no hacían parte de los negocios ilícitos de el preso.- dijo el juez, al parecer ahora yo era millonaria, pero de que me servía el dinero? Si ya no tengo familia?
-Gracias... adiós, tengo un vuelo que tomar.- dije, dirigiéndome a la salida
-se da Por terminada la sesión-
-hija..- me dijo mi mamá tomándome de el brazo
-¡CÁLLATE! Seguramente me vas a pedir plata. ¡NO!- grité, ya sabía que solo quería pedirme dinero
-llévame a el aeropuerto por favor.-
Le dije a mi chofer, subiendo al auto
-Gracias- le dije a el chofer, bajando del auto
-señorita, su avión está listo.- me dijo el ayudante de tripulación
-si, Gracias- le respondí, subiendo al jet
-buen viaje.- dijo el ayudante, cerrando la puerta de el jet
Lo único que hice en todo el viaje fue beber champagne y llorar silenciosamente, lo único que me consolaba era el hecho de que tendría un nuevo comienzo en L.A.
Al llegar, tan solo pase a registrarme y a comer a una cafetería, "serendipity" y pedir un chocolate caliente con un poco de pan, pero cuando ya estaba por irme, una chica rubia, se acercó a mi, y me invito a comer con su amiga, "poché" en heat, uno de los restaurantes de el campus.
Al llegar a la habitación, me encontré con mi compañero de habitación aparentemente viendo que podía encontrar, lo saludé, y hablamos un poco, la verdad; jughead, me parecía interesante, y por alguna razón, decidí invitarlo a la cena.
mientras me alistaba para heat, me puse a pensar en betty, la chica de la invitación pero jug me interrumpió de mis pensamientos.
-¿vamos?- gritó jug desde la sala
-Dale- le dije, dirigiéndome hacia la puerta.
...Heat...
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Finding us love
FanfictionCache +bughead au El hilo rojo del destino, eliminó toda distancia de cuatro chicos afortunados, jughead jones, Betty cooper, María José Garzón, y Daniela calle, al unirlos por primera vez, en un simple restaurante, sin saber nada sobre sus destinos...
