Miguel y yo seguíamos entrenando muy duro, las batallas que teníamos duraban semanas y peleábamos casi al mismo nivel, aunque él peleaba sin su espada ni su armadura. Durante una de las peleas que teníamos y en medio del sudor y del cansancio se escucho desde muy lejos una tonada, era como un canto muy hermoso que penetraba mi corazón y le daba paz. Miguel se detuvo y bajo los brazos mientras volteaba a ver a la dirección de donde venia aquel sonido hermoso, cuando volteo a mirarme su rostro estaba desencajado y solo atino a decir: - Sigamos entrenando – y así lo hicimos, mientras peleábamos el sonido permanecía en el lugar, el canto duro horas y horas entonces me detuve y pregunté: - ¿Qué es eso? ¿acaso viene de otro planeta? Es hermoso – dije, entonces Miguel respondió: - es un canto y proviene de este planeta, y quien está cantando es el demonio que derrotaste y que ahora tiene la apariencia de un ángel, al parecer es una canción de lamento, de tristeza, es una canción dedicada a Dios... suplicando su perdón. – yo en particular me sentí bastante raro, mal por así decirlo, el ángel estaba pidiendo perdón por lo que hizo? Me pregunte - ¿Qué vas a hacer con el ángel? – pregunte, y Miguel me respondió bastante mal humorado – Absolutamente nada! Por mi que cante hasta morir, ni un millón de años pidiendo perdón con su canto serian suficientes para cubrir todo el daño que hizo, por él y sujetos como él mi Dios esta como esta – yo solo lo mire y no dije una palabra mas y seguimos con el entrenamiento, y mientras entrenábamos conversábamos del poder oculto que yo escondía y le comente que podía sentir lo que mi contrincante sentía entonces no pudo evitar preguntarme: - ¿Qué sentiste? ¿Cuál era el sentimiento que tenia el demonio mientras lo golpeabas? – entonces respondí con la verdad – Miguel mientras lo golpeaba sentí tristeza, pena, dolor, emoción, podría definirlo como arrepentimiento, bondad, sentí bondad en el – Miguel me miro hizo impulso y se fue volando, aun después de tanto tiempo siempre ha sido fantástico verlo volar, pero desapareció en el firmamento.
Ya habían pasado casi 2 semanas desde que Miguel se fue a volar, y desde ese entonces el ángel no paro de cantar ni un minuto y para ser sincero, tenía mucha curiosidad de saber donde se encontraba, ¿acaso se podía encerrar a un ángel? No me imaginaba como seria su celda y para encontrarlo no era nada difícil, solo tenía que seguir el sonido de su canto. Vi a lo lejos al ángel, él se encontraba arrodillado con las manos juntas en posición de cuclillas como si estuviera orando, pero mientras más me acercaba, podía ver el lugar en donde se encontraba. Al parecer era un lugar hecho de pura energía, era transparente y solo podía verse con claridad cuando alguien tocaba en el rededor, parecía un castillo pequeño para una sola persona y cuando yo la tocaba no me hacia daño pero cuando el ángel me vio desde el otro lado se levanto para caminar hacia mi y toco la celda, y vi como la energía de esta prisión lo hacía retorcerse a causa del dolor, quemo sus alas y lo dejo inconsciente, el poder de esta prisión era aterrador a pesar de que era demasiado hermoso, cada que yo tocaba la celda aparecían una especie de letras en las largas columnas que unían sus paredes, letras doradas, pero cuando el ángel la toco, las letras se tornaban oscuras y con una especie de relámpagos que salían de la celda, todo esto parecía haber salido de un sueño, en otras palabras yo podía acercarme pero el ángel no podía acercarse a mí.
Cuando me acerque lo suficiente, el ángel recobro el conocimiento y pudo abrir los ojos, sus ojos eran hermosos cuando uno veía a través de ellos era como ver el infinito, sin mencionar lo hermoso que era su piel, la forma de su rostro, nosotros los humanos fuimos creados como varón y mujer, pero no podía distinguir que genero era el ángel, me miro y me dijo: - Gracias! Gracias por liberarme – y yo respondí: - la verdad no sabía que podía hacer algo como eso, aun así, estas encerrado aquí, dentro de esta prisión – el respondió: créeme cuando digo que es un millón de veces mejor que estar encerrado dentro de esa piel oscura y hacer cosas en contra de tu voluntad – el ángel levanto su brazo para tocarme el rostro y justo en ese momento, un rayo desde el cielo, me empujo tan fuerte que me hizo volar por los aires, era Miguel quien llevaba puesta su armadura y con su espada en la mano derecha me señalo y me dijo gritando: - ¡aléjate de él! Fui muy claro cuando te dije que no te le acerques, y te comento algo chiquillo curioso, ¡si desobedeces una orden directa de mi persona estas desobedeciendo una orden directa de Dios! - yo estaba muy asustado y confundido, entonces Miguel quien estaba muy cerca del ángel levanto su espada y dijo: - esto se acaba aquí y ahora – el ángel solo estaba arrodillado y dispuesto a recibir el castigo que Miguel había decidido para él, y antes de que partiera al ángel en dos le grite: - Miguel, ¡el no hizo nada! Fui yo quien vino hasta aquí, yo entre en esta prisión, fui yo quien se acerco a él, él solo estaba... orando. – Miguel bajo la espada muy lentamente y volteo a mirarme con una mirada de decepción me dijo: - Marcos, nos encontramos en medio de una Guerra, tal vez sea la más fuerte y peligrosa que haya tenido el universo, ¡no solo está en peligro la tierra entiéndelo! Para Dios tu eres la única esperanza, cosa que empezaba a creer pero que con estos actos de desobediencia dejas mucho que desear, al menos cuídate tú mismo de todos los peligros, si estamos en este planeta tan alejado es porque no queremos ningún peligro para ti, y tu te acercas al peligro. – yo me encontraba en el piso y con lagrimas en los ojos le respondí: - ¡estoy cansado! ¡estoy harto de que siempre me digas eso, yo no soy una esperanza nunca lo fui Miguel, asesinaron a mis padres en mi presencia!!! ¡¡Soy un ser débil no un salvador!! ¡¡Y para ser más sincero aun, no creo que la tierra tenga posibilidades de salvarse!! – a lo que Miguel respondió: - esto afecta mucho mis sentimientos, y la verdad es que yo creo lo mismo que tú, pero para Dios aun hay esperanzas y tu eres una de ellas. Se que eres un ser débil, pero para eso estoy aquí, ¡para hacerte fuerte! ¿Sabes? Mi único trabajo es entrenarte y al parecer será el último, Dios dice que mi trabajo culminara cuando tu estés preparado para la guerra, no quiero malinterpretar sus palabras, pero no sé qué me depara en mi futuro. – yo estaba confundido, el poder de Miguel era insuperable y me dice que su único objetivo es entrenarme? Acaso ¿No luchara a mi lado? Acaso... ¿morirá? Eso no podía permitírmelo eso seria injusto y yo solo no podría luchar en esta guerra. Miguel siguió hablando: - Ustedes los humanos, aunque no lo crean, fueron creados con un poder mucho más fuerte que el de los ángeles, si tan solo supieran usarlo podrían salvar el universo en un abrir y cerrar de ojos, siempre fueron los preferidos de Dios. – Miguel comenzó a reír y yo le respondí: Miguel discúlpame por la desobediencia, no volverá a suceder. Dejemos a ese ángel en la prisión, tal vez haya un motivo por el cual exista... y vayamos a seguir entrenando. – y Miguel me dijo - ¡vamos!
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HISTORIA DE UN ANGEL
General FictionDe: Christiam Mertz El mundo siempre esta dividido entre el bien y el mal, ángeles y demonios, lo divino y lo grotesco. Esta es la historia de un joven común y corriente que fue testigo del cambio radical que tuvo la humanidad pasando de ser un gra...