Narra Tn.
Los días seguían pasando y ya no había vuelto a ver a Bishamon-sama ni al resto de mis compañeros. Kazuma y yo nos habiamos quedado en casa de Kofoku. Ellos nos cuidaban y nos ayudaban con lo que necesitaramos.
Me encontraba encontraba otra vez en aquella casa, pero en la habitación de la pequeña niña, que ahora tenia mas o menos 12 años. Ella se encontraba viendo una foto mientras lloraba. Me acerque a la niña y mire la foto, era de la abuela de la pequeña.
- Obaa-san. ¡P-por qué! ¡Porque mi obaa-san! - intenté abrazar a la pequeña, pero fue en vano, ya que la atravesé.
- Cariño, vamos, es hora de ir al funeral de la abuela.
Me desperté con la respiración agitada y con lágrimas resbalando por mis mejillas. La Obaa-san de la niña se murió. Cuando logré calmarme, bajé al salón y vi a Kofoku preocupada.
- ¿Kofoku-san, ocurre algo?
- Tn, me has asustado. N-no, no te preocupes, no ocurre nada.
-Kofoku- San, digame la verdad, yo se que algo está ocurriendo.
- Han secuestrado a Hiyori y a Kazuma.
Me quedé de piedra al escuchar eso... Kazuma-sama, Hiyori-chan.
-Tn-chan, a donde vas.- dijo cuando sali corriendo de la casa.
Tengo que encontrarlos... A todos.
Tiempo después.
Acababa de llegar a la villa de Bishamon-sama. Algo me decía que tenia que empezar por allí. Cuando llegué a la plaza central del castillo, vi a Yato-sama y a Bishamon-sama peleando entre si. Estaba a punto de detenerlos cuando mi ama me llamó.