Estaba en la preparatoria, en clase de gramática, cuando me mandaron a llamar del departamento de psicología.
Había pasado demasiado tiempo desde de que deje de ir a las terapias, era el simple hecho de que ya no las necesitaba, nunca las necesite, ahora que lo recuerdo, solo iba por obligación, pero después se me olvido.
Volví a entrar a la maldita sala blanca que me traía demasiados recuerdos, recuerdos que eran mejor olvidar.
Psi: Siéntate Diana - hice caso a lo que me dijo - Ha pasado demasiado tiempo desde que tu no vienes ¿Algún motivo?
D: No me gusta hablar de mis problemas
Psi: Por qué?
D: Por que las personas tienen demasiados problemas, como para que alguien venga a molestarlos con los suyos ¿Que tanto le puede importar a alguien lo que pasa? Porque al final, lo único que te dicen es de que todo va a mejorar. Jaja Estúpidos
No me dijo absolutamente nada, se quedó callada, me miro sorprendida, tal vez en el fondo ella sabía que cada palabra que había dicho se trataba de algo que era simplemente verdad.
Recupero el aliento, se quedó callada por unos minutos más, como si estuviera pensando en que decir hasta que me pregunto.
Psi: He oído de que alguien ha llegado a tu vida, un chico llamado Christian ¿Qué me dices sobre eso?
D: Bueno él ha completado el espacio que había en mí, él me ha dejado sin más que pedir, él es mi sonrisa, el sueño de cada noche y es más es mi sueño aun de día - Exclame feliz, porque en realidad así me sentía cada vez que hablaba de él, porque él hace algo, en la cual mi sistema nervioso se alborote completamente, el, tan solo es el.
Me miro con ternura, una lágrima salió, mientras sonreía.
Psi: Me alegra de que él te haga dichosa
D: A mí me alegra de que haya aparecido en mi vida, no sé qué seria sin el
Psi: Capaz de que ya estuvieses en otro lugar... - susurro - Me he enterado de tus intentos de suicidio
D: Una persona que quiere suicidarse no quiere acabar con su vida, tan solo quiere acabar con su dolor
Psi: Eso es un poco cruel lo que me estás diciendo Diana
D: No soy cruel, solo soy realista. Fui dulce una vez y me lastimaron, fui cariñosa y no lo valoraron, tuve que soportar más de lo que debía soportar, aguante más de lo que una chica debe aguantar, hice cosas que la gente no haría por mí, tuve que ocultar mis sentimientos para no ser lastimada y solo digo lo que pienso para que la maldita sociedad también se dé cuenta de las cosas, para que sean realistas, para que no se lastimen y para que no me lastimen - Lo último que dije fue con la voz quebrada, mientras que sentía las lágrimas salir - La vida es una estafa o te suicidas o el tiempo te mata
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Después de un año de terapia, mi psicóloga me dijo " Tal vez la vida no es para todos" y juro nunca más volverme a molestar.
Ya era hora de la salida, me di cuenta de que la plática que tuve fue muy larga.
Agarre mis cosas y salí de la preparatoria.
Iba pasando por las calles, mientras intentaba taparme la cara con mis cuadernos, llevaba puestos mis lentes, ya que mi visión ha estado fallando mucho y la verdad ya no veo con claridad.
Unos chicos iban pasando a lado mío, uno de ellos me susurro "Bicho raro" mientras que los otros se reían.
Estaba cansada de toda esta mierda a la que se le podría llamar vida, me voltee hacia aquel chico.
D: Si soy un maldito bicho raro, pero ¿Sabes? Algún día dejare de ser lo, pero en cambio tu nunca dejaras de ser un idiota - Le grite en media calle, no me importaba en lo absoluto que toda la gente se me quedara viendo, aquel chico se puso serio y simplemente se fue, como un gran cobarde.
Después de haber caminado bastante tiempo, llegue a casa, mi madre se encontraba sentada en el sofá de la sala, viendo hacia el infinito, al ver sus ojos me di cuenta de que ha estado llorando, tenía todo el rímel corrido en la cara y un vaso de whisky en una de sus manos.
No le dirigí la palabra, me fui hacia la cocina para comer algo, me serví un plato de arroz, con ensalada y atún, después salí del lugar para ir a mi habitación.
Me encerré en mi habitación, como siempre y me dispuse a comer.
Recordé cuando la psicóloga me decía de que era cruel, me empezó a reír, claro que no soy cruel, simplemente aprendí a usar menos el corazón, yo creo que todos deberían hacer eso, en mi opinión.
Una vez que termine de comer, deje el plato al lado de mi cama, donde se encontraba mi mesita de noche.
Un golpe fuerte en la puerta de mi habitación me asusto.
Me acerque y la abrí, fue un grave error.
Mi madre se encontraba ahí parada, tenía una botella en sus manos pero no se le notaba lo pasada de copas.
M: Eres un estorbo
D: No es mi culpa de haber nacido - Respondí lo más fría posible, aunque me duela la maldita crueldad de sus palabras.
M: Lo sé, todo es culpa mía - Dijo con lágrimas en los ojos, se sentó en el pie de mi cama y empezó a chillar, después se paró, miro la botella y la estampo con toda su fuerza contra la pared.
M: MI VIDA FUERA MEJOR SI ESTUVIERAS MUERTA. SI NUNCA HUBIERAS EXISTIDO - Grito
En ese momento todo en mí se paralizo.
Salió de mi habitación y tuve que recoger los vidrios que estaban en la alfombra.
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Scars.
Novela Juvenil"¿Mucho dolor para poca edad no?" Todo mundo te lo repite a diario más si eres un suicida. "Los depresivos y los suicidas son ángeles que quieren volver a casa." Cierto nosotros queremos volver a casa para ya no sufrir. "El mundo no es una m...
