— ¿Inconveniente? —Pronunció Freddy, incrédulo—. Casi revientas las ventanas de Alonso por lo fuerte que azotaste su puerta ¿y lo vas a llamar un inconveniente?
Hablaba por teléfono, y al otro lado de la línea se encontraba Jos. No podía ser de otra forma. A Freddy le quemaba la curiosidad por saber qué había pasado la noche anterior en la casa de Alonso. La reacción de Jos no era propia de él, por lo que era un hecho que al subir a buscar a Alonso, algo importante había pasado.
—Fue por mi padre —explicó—. Se los dije mientras cenábamos. Había discutido con él, y mientras subía las escaleras recibí un mensaje suyo que me sacó de quicio.
Era cierto. Freddy recordaba la expresión dibujada en el rostro de Jos mientras ignoraba la llamada entrante de su padre. Sin embargo, Jos no solía ser explícito en lo que al terreno familiar se refiere, por lo que Freddy no se atrevió a cuestionar más allá.
—De acuerdo —exhaló, llevándose una mano a la cabeza para rascar su frente—. Aunque quizá tengas que repetir tu explicación, porque Alan está tan confundido como yo.
Jos soltó un bufido, pero Freddy no pudo escuchar lo que le diría a continuación, pues en la entrada de su casa se estaba estacionando un taxi, y a bordo de este venía Bryan.
—Tengo que colgar. —dijo, y lo hizo antes de siquiera esperar una respuesta.
La inquietud empezó a apoderarse de él mientras tomaba de la mesa de centro los platos sucios del desayuno para irlos a dejar a la cocina, posteriormente volvió a la sala. Tomó su teléfono para poder comprobar su reflejo en la pantalla apagada, y tras pasarse la mano por su cabello alborotado un par de veces, el timbre sonó.
Freddy caminó hacia la puerta sintiéndose incómodo. En cuanto terminó su desayuno había llamado a Jos, para ese momento aún no se había duchado, ni siquiera había ido a lavar sus dientes. Esperaba que eso no fuera un problema.
Abrió la puerta para recibir a un Bryan que vestía la misma ropa de la noche anterior. Saludó a su amigo y la cercanía lo hizo recordar las palabras que intercambiaron hacía apenas unas horas.
— ¿Te desperté? —preguntó Bryan de pie en la entrada de la casa.
Freddy negó con la cabeza mientras caminaban hasta el sofá para tomar siento en él.
—Mi padre mencionó que vendrías a recoger tu equipaje.
Bryan asintió mientras bajaba el cierre de su chamarra militar.
—Sugirió que no lo bajara de su auto porque no lo consideró necesario —explicó—. Supongo que él...
Sus labios formaron una sonrisa incomoda, la frase se había quedado a la mitad porque Freddy sabía exactamente cómo continuaría.
—Dio por hecho que yo te iba a convencer de quedarte con nosotros. —desvió la vista hacia el calzado de Bryan, que tenía algunas manchas de lodo que no recordaba haber visto la noche anterior. Aunque a decir verdad, los nervios no le permitieron prestar suficiente atención a nada—. Porque no tenía sentido bajar tus maletas del auto si un par de horas después cuando fuera a recogernos las subiríamos de nuevo.
Asintió una vez más. Para ser sincero, Freddy ni siquiera se había planteado el por qué Bryan no traía su equipaje consigo al entrar a la casa de Alonso. No hasta que llegó a su casa y vio las maletas descansar en la entrada de su habitación.
—Entonces al despertar llamé a tu padre, mencionó que estabas en casa así que decidí venir.
Freddy sintió un impulso picándole como una aguja, quiso decirle a Bryan que sencillamente pudo haberlo llamado directamente a él. Sin embargo, se mordió la lengua para alejar el pensamiento antes de hablar otra vez.
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VOY A TI (REGRESA #2) | Breddy Meyva
FanfictionBryan está de regreso. Ha vuelto a México tan solo seis meses después de partir a España, y es para quedarse. Pero no parece ser la misma persona de la que Freddy se despidió. Algo ha cambiado en él, algo ha pasado mientras estuvo fuera. Freddy está...
