Mientras colocaba un par de hielos más a su bebida, Freddy respiraba profundamente. Nada funcionaba para calmar su nerviosismo. En ese momento su padre se encontraba en camino, pero no venía solo, y era esa la razón se su estado. Su mejor amigo regresaba.
No podía decir que la noticia no fue una sorpresa, pues hacía tan solo seis meses que Bryan había dejado México. Lo que sí lo tomó desprevenido, fue enterarse de la noticia gracias a su padre. Siempre asumió que cuando Bryan finalmente tuviera planeado volver, él iba a ser el primero a quien se lo hiciera saber, pero no fue así. En realidad no había mucho que su mejor amigo le contara recientemente.
Durante los últimos treinta días, su comunicación con Bryan podía definirse como escasa. Fueron pocas las llamadas que le había respondido, el resto terminaban en el buzón. Hubo mensajes de texto, pero estos se notaban carentes de interés por parte de su amigo, no le transmitía las mismas emociones que antes. Sin mencionar que las habituales videollamadas de los domingos por la mañana, se esfumaron de un día para otro, no habiendo más que aparentes excusas para ello.
Así fue como pensó que algo podía estar marchando mal para Bryan. Talvez había una razón poderosa para su regreso precipitado, pues era sabido por todos que él iba a permanecer fuera hasta por lo menos hasta terminar la universidad, independientemente de las visitas que pudiera llegar a hacerles. Freddy esperar obtener respuesta a sus inquietudes apenas tuviera una conversación frente a frente con Bryan.
Aferró ambas manos a la orilla de madera, y su teléfono vibró. Era un mensaje de su padre, para hacerle saber que en quince minutos estarían ahí. Dejando escapar el aire contenido en sus pulmones, agarró su vaso y se alejó de la barra de la cocina para tomar su lugar en la mesa junto al resto de sus amigos.
Se encontraban en la casa de Alonso, ahí era donde tendría lugar el primer encuentro. Alan, Jos, y Alonso estaban tan entusiasmados con la noticia, que incluso habían propuesto hacer una fiesta de bienvenida a lo grande. Sin embargo Freddy conocía tan bien a su amigo que descartó la idea. Las multitudes no eran el elemento favorito de Bryan, por lo que al final se optó por una pequeña reunión.
— ¿Ya están cerca? —Preguntó Alonso en cuanto Freddy tomó asiento frente a él.
—A unos minutos —dijo.
La casa de Alonso tenía las paredes pintadas de un color arena que contrastaba con los muebles chocolate, una alfombra marrón cubría el piso, y la iluminación interior tenia tintes cálidos.
—Fue un gran gesto de tu padre ofrecerse a ir por Bryan —comentó Alan.
Freddy asintió. Quiso decir que él se habría muerto de ganas por ir con él, pero se contuvo. En el fondo sabía que la mejor opción era recibir a Bryan ahí, como el resto de sus amigos.
Un sonido atravesó la habitación. Era el teléfono de Jos, cuyo tono de llamada fue poco sutil, provocándoles un sobresalto. Jos observó la pantalla, y con un gesto en el rostro que Freddy no tuvo tiempo de identificar, apagó el teléfono, colocándolo de vuelta sobre la mesa.
—Puedes ir a hablar al piso de arriba por si te sientes más cómodo —ofreció con una sonrisa Alonso, que estaba sentado junto a él.
Jos le devolvió el gesto, palmeándole la espalda.
—No es necesario, se trata de mi padre —le dio un trago a su bebida—. Discutimos esta mañana.
Alonso se dejó caer un poco más sobre su silla, su camisa color vino empezaba a arrugársele ligeramente. Todos se habían vestido de acorde a la ocasión: Alan llevaba un saco casual azul marino sobre una camiseta negra, Jos un suéter oscuro de cuello alto y pantalón gris a cuadros, mientras que Freddy había optado por una chaqueta negra de gamuza.
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VOY A TI (REGRESA #2) | Breddy Meyva
FanfictionBryan está de regreso. Ha vuelto a México tan solo seis meses después de partir a España, y es para quedarse. Pero no parece ser la misma persona de la que Freddy se despidió. Algo ha cambiado en él, algo ha pasado mientras estuvo fuera. Freddy está...
