Llegué a la dirección que me dio Hinata. Era una casa grande, demasiado. Me acerqué a la entrada y esperé a que alguien abriera. Tengo un presentimiento, no puedo decir si es malo o bueno. Solo sé que Hinata me oculta algo.
Ella abrió la puerta con la típica sonrisa que me hacía recordarla día y noche. Lucía más bonita que antes, con su hermoso cabello corto, una blusa de manga larga color gris y encima una camiseta rosa con una falda larga color crema. Tan sencilla como siempre.
Después de varios minutos, ahí estábamos. Los dos sentados, con una taza de café en las manos. Bebió un sorbo delicadamente para no quemarse, y dejó el platillo en la mesa de centro.
—¿Y bien? ¿Tienes algo que decirme?
¡Cómo puede estar tranquila! ¡Yo hasta puedo oír los latidos de mi corazón acelerarse!
—Hinata, hay tantas cosas que quiero decirte que no sé por dónde comenzar.
—Te escucho.
—Primero, te pido perdón, por todo el daño que te cause. Todo lo que dije, cada palabra que use para lastimarte... ¿Me creerías si te dijera que todo lo hice por una razón?
En realidad no sé por dónde empezar, quiero saltarme todas las explicaciones e ir directamente al Naruto, yo también te amo.
—Naruto, yo sé que me mentiste —levanté la vista que tenía clavada en el suelo y la miré a ella—. Sé que nunca me traicionaste.
—¿Cómo es que lo sabes?
—Sakura me lo dijo —esa... me la pagara cuando la vea—. Me advirtió sobre lo que tenías planeado hacer.
—¡¿Entonces por qué no dijiste nada?!
—¡Porque quería ver que tan lejos llegabas! Pensé... que nuestro amor era más grande que los problemas, y que las amenazas de tu madre no servirían para separarnos. Creí que eras lo suficientemente maduro para enfrentarla y...
—¡Perdóname, Hinata! ¡Perdóname, por favor! —me puse de rodillas y la abracé por la cintura— Sé que fui un cobarde, y todos los días me arrepiento de esa absurda decisión. Hinata, todo lo hice para protegerte. Yo nunca he dejado de amarte.
Mi cabeza estaba hundida en su pecho, no quería soltarla. Deseaba que todo volviera a ser como antes, ser uno solo en dos cuerpos, pero ahora todo dependía de ella. Espero que el lugar que ocupaba en su corazón siga intacto.
—Yo... y-yo tampoco he dejado de amarte. Has sido el único hombre en mi vida, no he podido estar con nadie más —sentí su mano acariciar mi cabello. Extrañaba mucho ese tacto. Mi corazón se regocijaba de alegría, yo sabía que los sentimientos de Hinata no podían cambiar, son muy poderosos para hacerlo.
—¡Entonces ven conmigo! —me separé, sin soltar su cuerpo.
—No, eso no, yo no puedo tomas la decisión sola. Mi vida ya no es solo mía —sentí una sensación extraña en mi pecho, una preocupación sin sentido—. De todas formas, si me fuera contigo, necesitaría más que amor. Necesito seguridad, necesito un hombre a mi lado, no un niño que siempre hará lo que su madre le diga.
—¡No, no, eso ya no pasará! Te lo prometo, todo es diferente ahora.
—¡Naruto, yo...! —escuchamos el timbre de la casa. Ambos miramos hacia la puerta— ¿Recuerdas cuando dije que yo también tenía mucho que contar? Pues bien, esto es de lo que quería hablarte —se levantó en dirección a la puerta.
Hinata abrió.
—¡Mami~!
Un niño pequeño se prendió de sus brazos y ella lo levantó y lo llenó de besos. Entonces entendí. Hinata ya tenía una vida hecha, con un hijo y seguramente, un esposo.
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Renuncio a ti
FanfictionNaruto cometió un error años atrás, por proteger a Hinata la apartó de su vida. Cinco años después tiene la oportunidad de recuperla, a ella y al hijo que no sabía que tenía.
