―Entonces, ese Sasuke y tú... ―ella tenía la mirada al frente, todo el rato vigilando al pequeño quien corría por el parque de un lado a otro―. No están juntos ―sé que mi voz parecía serena, y en realidad sentía un sosiego inundar mi mente.
―Si. Él es un gran amigo, me apoyó económicamente, y emocionalmente en todo momento.
El tiempo parece no existir cuando estoy con ella. Me transmite tanta paz... y luego esta mi hijo, quisiera decirle ya que yo soy su papá y que nunca los volveré a abandonar mientras viva. Me he dado cuenta de que es un niño noble, bueno, y muy feliz. Hinata, realmente ha hecho un excelente trabajo, es una madre extraordinaria a pesar de ser tan joven.
―¿Ya pensaste en lo que dije? ―Despegó la mirada del mini yo para verme―. Sobre estar conmigo.
Algo dentro de mi quería estallar de la intriga, verla tan seria y callada no me daba buena espina. Tengo una terrible corazonada, y no sé por qué.
―Naruto, yo... no creo que eso sea posible.
―¡¿Por qué no?! ¡Dijiste que aún me quieres, no tienes pareja y además tenemos un hijo al cual no dejaré por nada del mundo! ¡¿Por qué dices que no es posible?!
―Porque siempre habrá un impedimento. Tu madre habló conmigo esta tarde. Me amenazó, dijo que te dejara en paz. Que no conseguiría nada buscándote. Incluso me ofreció dinero con tal de dejarte.
¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! ¡¿Cuándo?!
―¡No, no lo voy a permitir! ¡Ya me obligó a renunciar a ti una vez, y no se lo permitiré una segunda...! ―Traté de calmarme, pues estaba llamando la atención de la gente y Hinata se tensaba cada vez más―. Por favor, no puedes... ella no puede.
―Naruto, no. Entiende que no lo hago por mí ―su voz comenzaba a quebrarse―. No me importa el daño que me hagan a mí, pero, no quiero que Boruto se encariñe contigo y después tengas que dejarnos. Lo último que quiero es que mi hijo sufra como yo lo hice en el pasado.
―Hinata, perdóname por favor, sé que fallé ―y de nuevo me puse frente a ella, hincado y rodeándola por la cintura―. Por favor, solo dame una oportunidad. Te demostraré que he cambiado. Nunca te volveré a hacer daño, y mucho menos a mi hijo.
Ella me apartó con firmeza y se levantó de la banca donde estábamos.
―¡Boruto, ya nos vamos! ―gritó y él se despidió de sus amigos y corrió al lado de nosotros― Despídete del señor, tenemos que irnos.
Sonreí con amargura. Me dolía tanto escucharla tan fría. Es otra Hinata, diferente a aquella que tartamudeaba al hablarme.
―Pero mamá~ El Señor Naruto prometió que jugaría conmigo en los columpios, y apenas llegamos, apenas comenzaba a jugar ―Hacía unas pataletas y un gran puchero.
―He dicho que no ―le habló golpeado, fuerte, y él parecía sorprendido. Creo que es la primera vez que le habla de esa forma, y de cierta manera era mi culpa.
Mi hijo me miró triste, con sus ojitos me pedía que abogara por él, y como negarme a esa mirada chantajista, pero claramente no era el momento.
―Haz caso a mamá. Te prometo que mañana iré a jugar con ese carro de control remoto que tanto hablaste, ¿está bien? ―Me agaché a su altura y revolví su cabello.
Sonrió y asintió felizmente, y me tomó por sorpresa que me abrazara por unos segundos. Hinata no decía nada, solo miraba a otra dirección y discretamente limpio una gota que salió de sus ojos. Me ofrecí a llevarlos de regreso, pero ella se negó rotundamente. Subieron a un taxi y se fueron. En verdad, odio decir adiós.
ESTÁS LEYENDO
Renuncio a ti
FanfictionNaruto cometió un error años atrás, por proteger a Hinata la apartó de su vida. Cinco años después tiene la oportunidad de recuperla, a ella y al hijo que no sabía que tenía.
