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Era fin de semana, Yuuri y Yurio estaban terminando de empacar las cosas del rubio en grandes cajas de carton, tú te preguntarás ¿Por qué están empacado? Bueno el ruso y el nipo decidieron vivir juntos en el departamento del japones, los dos llegaron ala conclusión que siempre se las llevaban juntos y bueno, Yurio casi nunca usaba su departamento hasta no ir por dias solo a recoger cambios de ropa y los necesarios asi que se preguntaron ¿Por qué no vivir juntos? Sería un buen avance en su relación de todas maneras y le quedaria la universidad todos los dias, podria tener a su novio todo el tiempo consigo haciendole compañia compatiendo un hogar juntos. Ademas que se sentian mas relajados ya que su amiga ya estaba mejor de salud y dada de alta del hospotal, aunque a todos le preocupaba que cierta persona apareciera y quisiera hacer daño otra vez.

Subieron las cosas al auto que había rentado para facilitarse trasportar las pertenencias del ojiverde. Se subieron al auto y fueron rápidamente al departamento del castaño escuchando musica del agrado de los dos con la calefaccion encendida mientras que el japones conducia. 

Todavía les faltaba cosas que hacer en las afueras del departamento, traían 6 malestas llena de ropa del rubio traían 8 cajas tamaño mediano donde mas ropa y objetos personales y decoraciones iban ellas y traían una caja extra donde traían las ex pertenencias del difunto gatito de Yurio. (Dios, matenme a mi y traigan al gatito de vuelta.)

El pobre ruso sufrió una tristeza inmensa por varios meses por la perdida del felino, habia estado muchos años con el, lo amaba tanto que no era para nada facil su partida pero gracias al apoyo del nipo la superó aceptando la muerte del pequeño Mocka. Fue duro el proceso donde tenia que aceptar que su pequeño amigo ya no estaria todos los dias esperando por su llegada todas las tardes, ya no lo acompañaria al dormir y ya no habria algo que llenara de felicidad ese apartamento sombrio.

Al llegar al edificio del departamento del nipo, cada uno llevó dos cajas medianas en las manos, al subirse al elevador el ruso aprovecho que el nipo estaba distraído y le dió un beso en la mejilla.

El castaño se ensorojo, el nipo espero varios segundos para poder vengarse, el rubio se distrajo , era su oportunidad y se acercó poco a poco a su cuello para por fin alcanzarlo y lo mordió.

- OI.- Grito el ruso, hizo una mueca del dolor sacandole una risita traviesa al japones mientras mordia y chupaba su cuello. Esa acción era una costumbre entre los dos ya que eso representaba que eran suyos entre sí  y ademas que era un amistoso jugo de ellos.

Las puertas del elevador se abrieron, si no fuera por eso el nipo seguiría mordiendo al ruso hasta sacarle sangre. Los dos salieron del elevador y caminaron hasta la puerta del departamento de Yuuri, bueno ahora del nipo y del ruso, al entrar el nipo dejo las cajas en el suelo.

El ruso miro la acción del nipo así que rápidamente dejo las cosas en el suelo con una sonrisa maliciosa, el nipo seguía en la misma posición así que el ruso llevó sus largas manos al redondo y firme trasero de Yuuri.

- ¡Y-yura!- Al sentir el tacto del ruso se puso rojo hasta las orejas haciendo que se enderezara y mirarlo por encima de su hombro con desaprobacion sacandole risitas al ruso pero ese no era motivo para que el ruso dejará de acariciar el provocativo trasero de su amado, así pasaron los segundos y la sensación de la excitación no tardó en llegar alas partes bajas de Yuuri.

- Y-yura.- Jadeo el japones cerrando sus ojos con fuerza.

Yurio lo noto en el tono de su novio la lujura, se puso enfrente de Yuuri y lo cargo hasta el sillón, los dos se empezaron a besar y acariciar hasta que el teléfono del departamento que estaba en la mesita de centro sonó haciendo que estos do se separaran.

- ¿Quien mierda anda jodiendo?- Yurio frunció el ceño y de mala gana estiro su mano para alcanzar el aparato y  contesto el teléfono.- ¿Quien es?-

Mí Cerdito (Editado)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora