Me desperté, miré el móvil y eran las 12 y media. Me volví a dormir. Entonces de repente me levanté y ahí estaba, durmiendo totalmente estirado boca abajo, con la boca abierta y roncando. "Luke Hemmings, qué voy a hacer contigo" pensé
Me desperecé y me senté en la cama enfrente suya para observarlo bien. No le encontraba ningun fallo, era totalmente perfecto. Se me ocurrió una idea para quitarle tanta perfección. Cogí un rotulador que había encima del escritorio y le empecé a pintar la cara, lo malo es que me pilló en pleno acto.
-¿Qué haces?- me dijo abriendo los ojos
-¿Yo? Nada- y escondí el rotulador
-Si tuviera ganas te tiraría a tu cama de una patada pero estoy recién levantado y te van a dar por saco
Me empecé a reír yo sola y Luke se dio otra vuelta en la cama. Me tiré encima suya
-Despierta dormilón, ya son más de las doce
-¿Y?
-Que comeremos dentro de nada, y mi madre vendrá a despertarnos y creeme que no quieres que te despie-
-Sh-dijo el tapándome la boca
-¿Qué pasa?
-Cállate y escucha
Me concentré en el sonido que venía de fuera y estaba lloviendo
-BIEEEEN ESTÁ LLOVIENDO
-Te gusta la lluvia por lo que veo-dijo Luke al mismo tiempo que se sentaba en la cama
-Mucho, me encanta-me puse a danzar por la habitación mientras Luke se quitaba el rotulador de la cara.
Bajamos a desayunar y mi madre nos dio los buenos días. Tenía que hacer de traductora para Luke, claro.
Comimos todos juntos, Luke en silencio y mis padres no paraban de hacerme preguntas, casi ni me dejaron probar bocado. Mi perra Kira le había cogido cariño a Luke
-Ya sabrá que es de la familia- soltó mi madre
-Mamá qué dices- me puse colorada- no es verdad
-Menos mal que no sabes español chaval-se rió mi padre
"Sí, menos mal" pensé
Terminamos de comer y nos tiramos al sofá, nos pusimos a jugar a la play durante un largo rato. Yo era bastante mala asi que me ganó a casi todas las partidas de fifa, lo que hacía que se pusiera insoportable. Cariñosamente hablando, claro.
A las 5 propuse ver una peli en el sótano. Era mi lugar favorito, era como una guarida, ahí tenía mis películas favoritas, mi música, mis guitarras... Nada mas bajar, Luke se encontró maravillado por mi guitarra acústica negra, la cogió y se la llevó al sofá.
Mientras él tocaba una lenta que no conocía yo buscaba película. Escogí dos, las dos de mi actor favorito Will Smith. Una era En busca de la felicidad y la otra 7 almas. La primera es mi peli favorita del mundo mundial y nunca me cansaría de verla, por eso la elegí. La puse en el dvd, cogí el mando, una manta y me senté junto a Luke. Cuando me senté empezó a tararear una canción que no conocía mientras miraba al infinito. Después posó sus ojos en mí. Nos quedamos mirando, como siempre, y para acabar con aquello le di al play de la peli. Acabé llorando, como siempre, es una peli que me hacía llorar de emoción cada vez que la veía. La quité y puse la otra, esta vez cuando me senté, me aproximé más a Luke y nos echamos la manta por encima, hacía bastante frío. A la mitad de la peli, Luke bostezó estirándose y al bajar los brazos puso uno sobre mis hombros rodeándome. Todo un clásico. ¿En serio hemmings?
Me acerqué a él hasta que nos quedamos abrazados. En la parte más triste de la peli me puse a llorar (cómo no) y él me apretaba contra su pecho para tranquilizarme. Cuando terminó la peli y estaban los créditos tanto él como yo nos quedamos en el sitio
-¿Te das cuenta de que parecemos una pareja?- soltó de repente
-Sería una pareja desastrosa, ¿has visto mi habitación? Limpiarías tú, Luke- los dos reimos. En realidad dije eso para eliminar la tensión de la pregunta que había hecho. ¿A qué había venido eso?
-En realidad no estaría tan mal
-... ¿Insinuas algo, Luke?
-¿Qué? No yo...-dijo mirándose las manos
Lo miré, él me miró. Yo seguía abrazada a él y nos separaban escasos centímetros. Se escuchaba el sonido de la lluvia y de la película de fondo. Nos acercamos y... Me aparté. ¿Qué demonios te pasa, Samantha?
-Lo siento...
-No, está bien lo mejor será que me vaya-dijo claramente molesto. Se levantó del sofá
-Luke espera-dije levantándome yo también
-Dile a tus padres que me voy, ya me busco un hotel
-Luke no- lo paré
-Me voy, voy a llamar a un taxi o lo que sea-salió corriendo.
Estaba en su derecho de irse, no lo iba a retener
-Está bien, pero al menos deja que te llevemos- dudó un poco pero al final accedió
Avisé a mi madre para que nos llevara. Subimos, Luke se quedo en el salón esperando mientras yo subía arriba a cambiarme y de paso poder darme cabezazos contra la pared. "Eres idiota" me decía una y otra vez
Bajé y nos fuimos. El camino en coche fue silencioso, cada uno miraba por su ventanilla. Llegamos al Gran Hotel, salimos del coche y acompañé a Luke a que hiciera la reserva. Cuando terminó se suponía que me tenía que ir, pero no podía, al menos no dejando las cosas así. Salimos a la puerta y seguía lloviendo a cántaros. Mi madre me había llamado para avisarme de que no había podido aparcar cerca y que cuando terminara la avisara para que me recogiera. Nada más salir del hotel ya estábamos empapados.
-¿Dónde está tu madre?- preguntó impaciente
-Vendrá cuando la avise
-¿Y por qué no la avisas ya?
-Porque no me quiero ir- me acerqué a él- aún no.-
-No te acerques si vas a hacer siempre lo mismo- me reprochó
-¿Siempre lo mismo? Sabes por qué lo hago. Por la misma razón por la que tú tampoco lo hiciste anoche-dije medio gritando
-¿De qué hablas?- dijo el confuso. Me estaba muriendo de impotencia, mi pecho iba a explotar en ese mismo momento de aguantar tantos sentimientos. La lluvia cada vez era más pesada, pero era una ventaja, no se notaba que estaba llorando.
-Hablo de esto- me acerqué a él y lo besé. Fue un beso largo en el que quise poner todo lo que sentía hacia él. Cuando nos separamos vi su rostro y estaba entre sorprendido y maravillado- no quería hacerlo porque cuando te vayas no voy a querer vivir sin ti Hemmings. Ahora mismo eres lo único por lo que sigo aquí, y cuando ya no estés sé que sufriré más que nunca en toda mi vida- fue entonces cuando él me cogió con una mano de la cintura y con la otra del cuello, me atrajó hacia él y me besó dulce pero después muy apasionadamente. Puso su frente junto a la mía y me cogió la cara entre las manos
-No quiero que pienses solo en el después. Quiero que disfrutes el ahora Sam. Te voy a hacer disfrutar cada día que esté aquí, ¿me oyes? Van a ser las mejores navidades de tu vida Samy, te lo prometo.
ESTÁS LEYENDO
Ready?
FanfictionSamantha Marín de 17 años, Samy para los amigos, habia deseado toda su vida vivir a lo grande y gracias a la ayuda de 4 chicos lo iba a conseguir
