La Amo

338 15 2
                                        

POV Percy

- ¿Y quien es Thalia?

Esa pregunta, me detuvo en seco.

- Ella es... ¿Como decirlo?... Mi novia, ella es perfecta, es una hija de Zeus.

Ví las hermosas nubes, me recordó a ella, no sé porque, pero me resultaba hermosa la imagen de las nubes sobre el océano.

Entonces lo supe...

- La Amo.

Calypso me miro como si me hubiera crecido una segunda cabeza.

- ¿Tu? ¿Un hijo de Poseidón, amas a una hija de Zeus?

Asentí.

- No sabes cuánto, sólo recordarla, me acelera el pulso, me sudan las manos, probablemente te resulte estúpido, pero creo que en cuanto cumplamos la mayoría de edad, le propondré matrimonio.

Me quedé en silencio, analizando lo que había dicho al último.

Al principio me sorprendí, yo nunca había pensado mucho en el futuro, pero sí hay algo que quiero en el mío, es a Thalia.

Me imaginé llegando a una casa, modesta, saludando a un niño y una niña, la niña era igual a mi y el niño era igual a Thalia, me imaginé a Thalia sonriendome y diciendo "¿Como te fue?" y yo le contaba mi día, ella reía, se enojaba y lloraba conmigo.

Luego pensé que en cuando fuéramos viejos, pensé en que veríamos a nuestros hijos crecer y casarse...

- ¿Estas bien, Percy?

La pregunta de Calypso me saco de mis pensamientos.

- Si, sólo... estaba pensando.

Ella alzó una ceja.

- ¿En que pensabas?

- En cuanto deseo tener una vida normal, junto a Thalia.

- ¿Enserio? ¿Tanto la amas?

Asentí.

- Por encima de la Comida Azul.

Ella se río.

Pero entonces la tristeza me llegó.

¿La volvere a ver?

¿Podre salir de esta Isla?

- Hey, Calypso, ¿Hay alguna salida?

Ella dejo de reírse.

- ¿Ya quieres irte?

- Mentiría si te dijera que no, pero no es nada contra ti, ni eso, sólo que necesitó ver a Thalia y decirle como me siento, al fin y al cabo, algún día moriré y quiero saber que  morire junto a la persona a la que amo.

Calypso me miro, parecía triste.

- Yo te diré, sólo te pido que te quedes una noche más, Percy.

Nunca podría decir que no a una petición así.

- Claro.

Ella sonrió.

Pasamos la tarde en la playa.

Cuando comenzó a oscurecer, nos metimos a su casa, vimos que había alguien sentado en una de las sillas de la pequeña cocina.

Era Hefesto.

- Veo, que no aprovechas lo que te he concedido, semidios.

Percy Jackson ¿El Cazador o el Cazado?/CANCELADA/Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora