Empezó el debate, la vida y la muerte, peleando por ti, sin embargo, la última palabra permanecía bajo mi voluntad, te acompañé y vi cada momento de lucha, de esfuerzo por quedarte...
Tomé tu mano camino al hospital y no me separé de ti.
Para felicidad mia, tu mirada exponenciaba cierta paz, tranquilidad. A pesar incluso, de estar sufriendo.
Con los días tus muñecas sanaron y tus ojos, que hicieron contacto con los mios brillaron, viste la luz y en extremo, decidiste cambiar de rumbo, y tal cual había prometido, iba a renovarte. A llenar tu vacio y colmarte de felicidad.
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Hermosa obsesión
Short StoryMente contra corazón. Rebeldía contra mansedumbre. Destrucción contra perseverancia. Frialdad contra calidez. Ansiedad contra paciencia. Una construida maldad contra una inconmensurable bondad. Quién vencerá?
